Todavía con la vista nublada de dolor por un 2008 trágico, con cinco muertes circunscriptas al fútbol, este año amenaza con ser aún más terrible. La feroz lucha interna por colonizar la tribuna de Huracán y los beneficios económicos que ello implica tuvo un saldo de dos barrabravas muertos y cuatro heridos, tras un enfrentamiento a tiros entre dos grupos antagónicos de la hinchada del Globo.
La película del terror comenzó anteayer en el estadio Tomás Adolfo Ducó, durante el entretiempo del partido en el que Huracán derrotó a Arsenal 3 a 0. El sector mayoritario de la barra, conocido como La José C. Paz , en referencia a la plaza donde se reúne habitualmente, expulsó a los golpes a la facción de La Zavaleta , un bando menos numeroso que se ganó fama en la tribuna tras una ola de robos y de peleas.
En los códigos del aguante, la venganza es una regla de vida. Así fue que los de La Zavaleta fueron hasta la calle Luna al 1500, a unas pocas cuadras del estadio, y balearon a Fernando Cristian De Respiris, el hermano menor de "Cone", el líder de La José C. Paz . De Respiris, de 32 años, habría llegado sin vida al hospital José Penna, el escenario donde cerca de la medianoche de ayer iban a continuar los enfrentamientos ante la mirada azorada de transeúntes y médicos.
Conocido el ataque a De Respiris, "Cone" y su séquito se tomaron desquite e irrumpieron en la villa Zavaleta, una zona considerada foco del comercio de paco y donde fueron amenazados varios párrocos del Equipo de Sacerdotes de Villas de Emergencia en su digna lucha para erradicar las drogas.
Atravesada por vías y calles abandonadas por el progreso, la villa fue el sitio del segundo choque de los violentos. Un grupo de La José C. Paz hirió de un disparo en la pierna izquierda a Fernanda Nievas, quien sería novia de Orlando Sosa, uno de los cabecillas del otro bando.
De acuerdo con la reconstrucción del hecho que pudo hacer LA NACION, la intención de los atacantes habría sido generar la reacción de Sosa, a quien emboscaron en la puerta del hospital Penna cuando socorría a Nievas en un auto Volkswagen Senda, que después fue incendiado y puesto ruedas para arriba. Así fue como Sosa quedó frente a frente con sus oponentes, quienes le dispararon ante un vano intento de huida. Sosa, de 30 años, ingresó de urgencia en el hospital, fue operado debido a las heridas de bala que tenía en un pulmón y en los intestinos, pero no soportó y falleció cerca de las 3.15 de ayer.
Eso no fue todo: en el hospital Penna se atendió a cuatro heridos de arma blanca y fuego, de los cuales dos se fugaron en plena madrugada. Uno de los que escapó lo hizo con una herida de bala en la pierna izquierda, y el otro, con un corte en la cabeza y en el abdomen, según informó la directora del nosocomio, Angela Toscano.
El fiscal Adrián Giménez quedó a cargo de la investigación del enfrentamiento, que requirió de la participación de las comisarías 28» y 29». Una vez que haya imputados, comenzaría a intervenir el juez de instrucción Ernesto Botto.
El aura oscura del terror desciende sobre Parque Patricios, un barrio cercado por el terror.