Pico Mónaco seguramente deberá medirse con Berdych, en el primer día de acción; Del Potro ayer, en la primera práctica, en la carpeta de Ostrava | Prensa AATOSTRAVA.- Es tan corto el camino que conduce del hotel Atom al estadio CEZ Aréna que ni vale la pena subirse a un auto. Probablemente los jugadores tengan que utilizar la transportación oficial en los próximos días, cuando sea inminente la serie por los cuartos de final de la Copa Davis frente a República Checa. Por ahora, basta con dar un rodeo por el hotel y cruzar el estacionamiento del estadio, entrar en los pasillos despoblados con paredes adornadas con fotos de partidos de hockey sobre hielo y adentrarse en el vestuario, antes de tomar por asalto la veloz carpeta roja instalada por la empresa Taraflex, la misma que se retirará y se guardará el lunes próximo.
El capitán Modesto Vázquez y sus muchachos están instalados en Ostrava desde anteanoche, luego de cuatro días de entrenamientos intensos en París sobre una superficie similar, quizás un poquito más rápida porque la carpeta estaba más gastada. La de aquí, cuentan los tenistas, todavía se ve rugosa porque es más nueva y eso la hace un tanto menos veloz. Una sutileza que puede servirle al equipo argentino que integran Juan Martín del Potro, Juan Mónaco, José Acasuso y Leonardo Mayer.
La concentración en la Ciudad Luz ofreció señales de convivencia que pueden servir en casos como éste, en que la Argentina no es la favorita para pasar a las semifinales, y cuando será necesario un esfuerzo mayúsculo de concentración, contracción al trabajo y rendimiento deportivo para tener posibilidades de dar un batacazo que, si se da, dejará marcas importantes, de las buenas. La Argentina tiene con qué llegar a las semifinales, pero deberá rendir al máximo de sus posibilidades. Como explicó ayer el tandilense Mónaco: "Creo que si logramos rendir al ciento por ciento, va a alcanzar para ganar la serie. Ojalá yo pueda rendir al ciento por ciento, dejar todo y darle el punto a la Argentina".
A diferencia de París, acá los jugadores no comparten las habitaciones, pero tal cual se vio en las dos sesiones de entrenamiento efectuadas ayer, las primeras del equipo argentino en la sede del match, el grupo combina buena predisposición, seriedad, y también el buen humor necesario para apaciguar la intensidad del trabajo. En eso, los jugadores tienen mucho que ver, tanto como la "onda positiva" del capitán Tito Vázquez, capaz de lanzar al aire en un juego de dos contra dos entre Del Potro-Mónaco y Acasuso-Mayer, un "ventaja Mesopotamia", cuando los últimos, oriundos de Misiones y de Corrientes, respectivamente, se colocaron a un tanto de la victoria frente a los tandilenses, finalmente los ganadores en un dobles por puntos, pero sin saques.
Es interesante observar ciertos detalles como los que entregaron ayer las palabras de Vázquez, Del Potro y Mónaco. Por separado, pero dando una sensación de claridad de objetivo, los tres coincidieron en que el viernes será la jornada clave, la que probablemente marque el destino de la serie. Justamente, ellos serán los protagonistas ese día: los jugadores como los dos singlistas, y el capitán apoyando y guiando desde el banco.
"Sí, es el día clave. Así como nosotros estamos preocupados por ellos, ellos deben estar preocupados por nosotros. Los dos checos y los nuestros son jugadores de alto nivel", dijo Vázquez. "Creo que el viernes puede ser clave para el resto de la serie, pero lo más importante para nosotros sería llegar al domingo con la serie pareja. Ellos van a estar confiados en que ganarán en los dos primeros días", analizó Del Potro, número 5 del mundo y mayor carta de nuestro país. "Para mí el viernes es clave. Es una serie muy dura y cada punto va a ser dificilísimo, del primero al último. Hay que dejar todo por el país y salir a ganar cada punto", concluyó, y arengó Mónaco. Allá van, entonces, Tito Vázquez, el admirador de Dartagnan, y sus cuatro mosqueteros.
Gisela Dulko se presentó en el torneo de Bastad (220.000 dólares, WTA) con una victoria por 6-4 y 6-0 ante la polaca Marta Domachowska; su próxima rival será la rumana Sorana Cirstea. En Newport, último torneo sobre césped de la gira masculina, el zurdo Horacio Zeballos se presentará hoy ante el alemán Phillip Petzschner.