Por Miguel Romano
De la Redacción de LA NACION
Pasado mañana concluirán las vacaciones de Luis Scola. Ya no podrá disfrutar del día a día con su familia y, especialmente, con Matías, el tercer heredero nacido el 4 de julio pasado. La selección nacional lo llama y el pivote de Houston, como siempre, haciendo honor a su condición de capitán, aparece como el gran caudillo, listo para empezar a trabajar y marcar el camino hacia la clasificación para el Mundial de Turquía 2010.
Luis Scola: “Tengo el máximo respeto por el Premundial”La concentración arrancará en Bahía Blanca y la eliminatoria será en el Premundial de Puerto Rico, que se disputará del 26 de agosto al 6 de septiembre próximos y dispondrá de cuatro plazas para la máxima competencia del básquetbol.
Tranquilo, recostado en un sillón de la concesionaria Audi donde adquirió su automóvil para moverse en el país, Luis aclara de entrada: "Tengo máximo respeto por el torneo. No es un Mundial y tampoco un Juego Olímpico, pero lo pongo a la altura del Preolímpico de Las Vegas 2007. Será muy difícil; hay equipos muy bien armados".
Su conocimiento del básquetbol internacional y su pasión por informarse mediante Internet, facilitaron un rápido análisis. "Brasil va con todo. Hablé con Tiago (su ex compañero en Tau Cerámica) y me dijo que va; hablé con Leandrinho (Phoenix), y me respondió lo mismo. Domincana anunció a Trevor Ariza, Villanueva y todos sus NBA. Puerto Rico será local con un equipo muy fuerte, que mezcla jugadores con experiencia en Europa y en los Estados Unidos. México es un rival siempre duro; Uruguay es un equipo que me gusta cómo juega y suele complicarnos. A Canadá siempre hay que respetarlo. Podemos perder con cualquiera. Nadie nos garantiza que vayamos al Mundial. Ni siquiera es seguro que nos inviten."
Parece un mensaje con mucho de arenga, motivador para todos sus compañeros, porque aunque se resista a considerarse el líder de la nueva camada, fundamentalmente por las ausencias de Manu Ginóbili, Fabricio Oberto y Andrés Nocioni, Scola es el máximo referente del seleccionado nacional. Y lo será aún más si el base Pablo Prigioni y el escolta Carlos Delfino no pueden jugar, el primero por su casi seguro pase al Real Madrid y el santafecino por su lesión en el hombro derecho. "Si tengo que asumir otro rol se dará naturalmente. Estaré ahí para lo que me toque hacer. Sin duda que éste es otro equipo, con muchos jugadores importantes que no irán, pero ya lo sabíamos; así que jugaremos los que estamos, tomando al torneo como un gran desafío y tratando de dar lo mejor para clasificar".
Scola no se encontrará con un plantel renovado en la selección solamente: lo mismo le ocurrirá en Houston, cuando se reincorpore en octubre. La ausencia de Yao Ming por lesión; la ida a los Lakers de Ron Artest y la llegada del pivote australiano David Andersen y de Ariza reflejan otra fisonomía en los Rockets. "Será bastante diferente, más si Tracy McGrady no puede jugar hasta enero, como me dijeron y traen otro pivote para sustituir a Dikembe Mutombo, que se retiró. Supongo que tendremos un equipo más dinámico por la buena movilidad de Ariza y Andersen. A Rick Adelman (DT) le gusta la ofensiva rápida, así que podemos armar un equipo interesante. El Houston de la última temporada estaba agazapado y listo para dar el salto, pero no hay que descartarlo con estos cambios".
Y cerró la charla sin traicionar su estilo: "Tengo las mejores expectativas para este año y muchas ganas de volver a competir".