Por Miguel Romano
Enviado especial
ROSARIO.- El seleccionado nacional vivió ayer un día distinto, bastante agitado y muy especial. Todo comenzó temprano, cuando en el entrenamiento de la mañana apareció Carlos Delfino para despedirse de sus compañeros y desearle la mejor suerte en la lucha por conseguir en el Premundial de Puerto Rico una de las cuatro plazas disponibles para Turquía 2010. "Tengo que renunciar porque mi futuro deportivo está muy negro; no sé dónde voy a jugar esta temporada, no sé qué va a pasar con Khimki, en Rusia, y no estoy al ciento por ciento físicamente por la lesión en el hombro derecho", dijo el escolta santafecino, que acaba de regresar de Italia, donde se realizó chequeos con el doctor Giussepe Porcellini, su médico de confianza.
Luego, al volante de su 4x4 negra, trasladó al técnico Sergio Hernández hasta la concentración, en el Hotel Plaza Real, y al bajarse tuvo que dar más detalles de su negativa al equipo nacional. "Jugar en la selección sería un cable a tierra para olvidarme de todos estos problemas, pero no puedo tomarla como si fuese el psicólogo, para hacer una terapia, porque mentalmente no estoy preparado. Sería bárbaro reencontrarme con amigos y divertirme jugando. Tengo unas ganas terribles de correr y tirar al aro, pero no puedo tomar para eso a la selección", aclaró en el lobby del hotel, rodeado de curiosos.
Tras explicar que el incumplimiento contractual de Khimki (poco más de 3 meses) puede derivar en un juicio, en un arreglo e indemnización o en la venta a otro equipo, habló del equipo y de sus compañeros. "Por lo que leí y poco que vi en televisión, el funcionamiento que está mostrando me deja muy tranquilo porque creo que mantiene la mística, tiene hambre y respeta el estilo de siempre. Se nota que hay buena materia prima y que sólo restan ensamblar algunos detalles".
Al final de su corta estada en Rosario, donde aprovechó para charlar hasta con los jugadores uruguayos, el santafecino aceptó que las posibilidades de ir a la NBA se redujeron sensiblemente y dijo, con un sonrisa, que si la Argentina se clasifica para el Mundial ,"habrá que hacerles un buen regalo a los chicos (Manu Ginóbili y Andrés Nocioni lo hicieron con él y el resto del plantel que fue a Las Vegas 2007), aunque esta vez habría que pedir por medio de ustedes que todos los que no vamos a Puerto Rico, Manu, Chapu, Fabricio, yo y algún otro, hagamos una «vaquita» y pongamos un buen dinero para el regalo".
En tanto, el fantasma de Pablo Prigioni, 'preso' en España, donde ayer firmó con Real Madrid, seguía rondando en cada charla, en cada declaración de Hernández y en el intento telefónico de muchos -periodistas, técnico y dirigentes-, por comunicarse con Germán Vaccaro, presidente de la CABB, que llegó ayer a Madrid para forzar la inmediata cesión del base a la selección.
Finalmente, Vaccaro, ante una consulta de La Nacion enviada por mail, respondió: "La situación de Pablo Prigioni está peor. Del Real le avisaron que no viajara a Madrid (Prigioni está en Alicante) porque el pase no estaba cerrado y era inútil hacerse la revisación médica".
A ese ambiente especial de ayer en la concentración argentina, también se le sumó la incertidumbre sobre los tres jugadores que el técnico dejaría al margen del equipo (determinación que tomaba al cierre de esta edición), sobre los doce que llevará al Súper 4 de Río de Janeiro (viernes y sábado próximos) y sobre los dos hombres que quedarían en Buenos Aires como parte del plantel y que se reintegrarían al trabajo el martes venidero, cuando se reinicien los entrenamientos.
"El 12 a la noche, antes de salir para México para jugar un amistoso con el local el día 16, daré la nómina definitiva porque de allí nos iremos a Puerto Rico para jugar la Copa Tuto Marchand y el Premundial", dijo Hernández, que mientras tanto sigue sin definir si llevará dos o tres bases. "Lo decidiré después del Súper 4 en Río de Janeiro", aclaró.
El partido de anoche con Brasil en el cierre del torneo aquí en Rosario y los preparativo para la partida hacia Buenos Aires en ómnibus bien temprano (viajarán hacia Brasil a las 14 de hoy), también motivó un trajín singular, con el amontonamiento de los bolsos y las gestiones de último momento que hicieron de la concentración un día muy particular, intenso y con muchas novedades.