ROSARIO.- Las deudas se le acumularon al seleccionado y los plazos para saldarlas se acortan. Las demandas pasan por lo futbolístico, lo estadístico y el vínculo con la gente. Esta noche afrontará una fuerte intimación de pago. Aunque haya elegido a su gusto una nueva ventanilla -Rosario-, los cobradores no dejan de ser estrictos: Brasil, la clasificación al Mundial (apretada por la ubicación en el 4° puesto) y un público ansioso por ver muestras de solvencia para así renovarle el crédito.
Cuando restan cuatro fechas para el final de las eliminatorias, la Argentina tendrá hoy, a las 21.30, una prueba de fuego en el Gigante de Arroyito, ante el líder de las eliminatorias. En una formación que no está consolidada, la defensa y el medio campo tendrán una integración novedosa, con nombres que jugarán juntos por primera vez. Sin Demichelis, Maradona apuesta por el conocimiento de la pareja central de Vélez: Domínguez (debutante) y Otamendi. Sin el lesionado Gutiérrez, aparece Dátolo, con sólo media hora y un gol (ante Rusia) con la camiseta argentina. El DT también desarmó el doble pivote Gago-Mascherano para que Verón aporte la cuota de conducción y elaboración de juego que le viene faltando al equipo. Vuelve Messi a su ciudad natal, la que lo despidió de niño y nunca lo vio jugar en primera, y que ahora lo recibe futbolísticamente encumbrado, a la altura del desafío que tendrá esta noche la Argentina.