PELOTA PARADA: José Manuel Rey (Venezuela). Dentro del progreso evidente del fútbol venezolano hay algunos rasgos que resultan más que plausibles. Su defensor y el manejo de cada balón detenido con su pegada de derecha es un dato interesante. Lo sufrió el arquero Claudio Bravo (Chile) y le permitió a la vinotinto rescatar un punto en su visita al Estadio Nacional para mantener su ilusión de pelea por el repechaje.
PELOTA AFUERA: Diego Godín (Uruguay). La desesperación por el resultado inesperado no siempre se metaboliza de la mejor forma. Luego del gol peruano, algunos charrúas perdieron la línea. En el caso del marcador central lo terminó pagando con la tarjeta roja. El celeste se quedó con diez y no pudo cambiar la historia frente al débil seleccionado incaico.
PELOTA ATAJADA: Julio César (Brasil). En el arco de Inter de Milán siempre despierta seguridad. En los tres palos del "scractch" también resulta clave. Contra la Argentina tuvo pocas, pero todas resueltas con gran jerarquía. Le ganó dos veces a su flamante compañero Milito (Argentina) y le ahogó el grito a Maxi Rodriguez (Argentina) usando todo el cuerpo como hacen los grandes arqueros. Si el hándicap histórico que daban los brasileños era el del guardavalla, ahora habrá que buscar por otro lado. Hay que decirlo con todas las letras. Tienen un emperador del arco. Julio César (Brasil) es el mejor del mundo.
PELOTA AL ÁNGULO: Jesús Dátolo (Argentina). El único instante de alegría de la noche rosarina. Sólo semejante remate podía batir a la inexpugnable defensa brasileña. El zurdo de Napoli encaró en posición de diez y ante la cerrazón verdeamarelha despachó un disparo fantástico. El balón tomó gran velocidad y se incrustó arriba en el ángulo superior izquierdo. El grito devolvió la ilusión, pero el encanto duró sólo un par de minutos.
PELOTA PERDIDA: Luis Suárez (Uruguay). El delantero pudo cambiar el desarrollo del juego ante Perú pero falló en el toque final. Tocó suave de derecha luego de pelearle la pelota al arquero, pero su remate desde un ángulo sesgado salió débil. El cierre de los defensores llegó urgente y casi sobre la línea evitaron la caída del arco de Leao Butrón (Perú).
PELOTA AL VACÍO (asistencia): Giovanni Moreno (Colombia) a Jackson Martínez (Colombia). El zurdito mediocampista ingresó y le cambió la cara al conjunto "cafetero". Asistió con un toque fino y sutil, y el delantero convirtió en la primera bola que tocó en el partido. Moreno fue la figura de los del profesor Lara y el artífice también de la segunda conquista. Colombia ganó un partido clave para mantener sus chances de clasificación.
PELOTA AL VACÍO II (asistencia). Kaká (Brasil) a Luis Fabiano (Brasil). Un pase con el sello del hombre de Real Madrid. Primero se sacó de encima la marca de Mascherano (Argentina), luego levantó la cabeza y le marcó el pase al delantero. Finalmente ubicó la pelota en el lugar justo, a espaldas del defensor y con la velocidad perfecta. El final de la historia es conocido y aunque han pasado algunas horas todavía duele.
PELOTA PINCHADA: Argentina. Sin patrón de juego ni ideas claras, el equipo nacional volvió a defraudar. Es cierto que cayó ante el mejor de todos pero no entregó respuestas satisfactorias en ninguna de sus líneas. Flojo en las pelotas paradas, dependiendo demasiado de la genialidad de Messi (Argentina), el equipo tuvo volumen de juego en los primeros veinte minutos pero careció de profundidad. Brasil mostró otra jerarquía individual y colectiva e hizo de la contundencia una virtud. Ahora hay que enfrentar a Paraguay en un partido abismo. El panorama no es sencillo aunque esta vez casi todos jugaron para que desde lo matemático la derrota no fuera todavía más grave.
PELOTA DE TRAPO: Uruguay. El equipo de Tabarez volvió a desperdiciar otra oportunidad para meterse en la pelea. Extrañando demasiado a Forlán (Uruguay) tuvo pocas respuestas en ataque y una grosera falla defensiva lo dejó con las manos vacías. Cada vez más complicado, la derrota ante Perú lo ubica sin margen de error en las últimas tres fechas.
PELOTA DE CUERO: Paraguay y Chile. Cada uno con su estilo y con la mano de entrenadores argentinos, ambos acarician la clasificación para Sudáfrica. El equipo de Martino volvió a ganar ante Bolivia y con el colchón de puntos de la primera rueda casi se aseguró un lugar. El milagro de Bielsa en Chile no se detuvo a pesar de solo sumar de a uno frente a Venezuela y con la combinación de resultados de los otros partidos también se acercó al objetivo.
PELOTA DE ORO: Brasil. El gigante de América ya está en el mundial. Es contundente, práctico y tiene la categoría de algunas súper figuras que hacen la diferencia. Contra la Argentina fueron compactos, astutos e implacables. A pesar de las críticas que suele recibir en su país, Dunga (Brasil) moldeó al equipo a su gusto y los números le han dado la razón.