TANDIL.- "¿A qué hora llega?" "¿Viene de Ezeiza para acá o se queda a ver Boca-Vélez?" "¿Pedimos la autobomba a los bomberos como el año pasado?" Las llamadas se cruzan desde las oficinas del municipio al Club Independiente. Y entre los propios amigos de Juan Martín del Potro. Todos quieren aportar su granito de arena para que la bienvenida al ganador del Abierto de los Estados Unidos sea inolvidable. Y sólo esperan precisiones de la agenda del campeón para poner en marcha la caravana que promete pasearlo a puro bocinazo por las calles de su ciudad.
Quizá lo único confirmado sea que, cuando sea, el derrotero concluirá en el palacio comunal. Allí lo esperará el intendente municipal, Miguel Angel Lunghi: "Es un orgullo de Tandil y nuestro mejor embajador y promotor de la ciudad", dijo ayer, feliz por el título logrado en Flushing Meadows.
Anoche esperaban aquí algún contacto con Del Potro para confirmar si hoy hará noche en Capital Federal o si vendrá a su tierra natal apenas concluya la conferencia de prensa que ofrecerá poco después del mediodía en un hotel céntrico. Fanático de Boca Juniors y de Martín Palermo, no se descarta que se quede para ver esta noche a su equipo en su compromiso por la Copa Sudamericana.
Por lo pronto, y como ya ocurrió hace un año, cuando se lo recibió aquí como un ganador aun cuando había caído en semifinales con Andy Murray, sus amigos y ex compañeros de estudios lo esperan para abrazarlo y pasearlo por las principales calles con una escala obligada en el Club Independiente, al que hace poco más de una década llegó como proyecto de volante para las divisiones infantiles del fútbol y terminó encaminándose como el jugador con más futuro entre los que pasaron por las manos del responsable de la escuela de tenis de la institución, Marcelo Gómez.
"¿Por qué tantos tenistas surgen de aquí? Tal vez porque para practicar cualquiera de los otros deportes sí o sí hay que caminar entre las canchas de tenis, que terminan siendo una tentación", coinciden Horacio Morrone y Osvaldo Dadiego, presidente y vicepresidente del Club Independiente. Una entidad con 2000 socios, 350 alumnos en escuelas de tenis y un promedio de 15 a 20 nuevos inscriptos para estas clases luego de cada triunfo internacional de un tenista argentino. "Es una consecuencia inmediata, más si el campeón es un tandilense", insisten.
Ayer, en pleno entrenamiento, una y otra vez los chicos preguntaban a sus profesores cuándo llegará Juan Martín. "Queremos abrazarlo y felicitarlo", decían todavía emocionados por el triunfo. Serán ellos la guardia de honor que recibirá a Del Potro, esta vez sí, en su regreso triunfal a Tandil. Al Club Independiente. A su casa.