Especial para canchallena.com
El ATP de Buenos Aires cumplirá diez años en la edición de 2010 y su primer campeón fue Guga Kuerten. Brasileño y de "Floripa", el ansiado destino del argentino que se convence de que el Caribe puede quedar, efectivamente, a dos horas de vuelo de casa. Guga era un tenista brasileño, casi vecino, especialista en polvo de ladrillo y encima número uno del mundo. Venía de ratificar su condición en el Tennis Masters Cup de Lisboa, con triunfos sobre Pete Sampras en semifinales y Andre Agassi en la final en cancha rápida. Buenos Aires fue uno de los seis torneos que ganaría ese 2001, cinco de ellos en polvo de ladrillo. Demasiados atributos para un tímido ATP que empezaba sobre el final de la convertibilidad y que permitía ver en un court central al número uno del tenis mundial por entradas generales desde 10 dólares. Sí, vivimos en un país rarísimo.
El ATP de Buenos Aires cumple diez años en febrero y el máximo especialista de polvo de ladrillo de estos tiempos no es el número uno del mundo, pero sí el número dos: Rafa Nadal. No vive tan cerca, alguna vez anduvo por aquí y su presencia en Buenos Aires es tan poco probable como costosa. El calendario del tenis desde 2009 es más rígido para los top y por más voluntad que existiera por parte de las figuras, venirse hasta Buenos Aires para jugar un torneo sobre polvo de ladrillo de la categoría 250, sería tan rarísimo como el país.
¿Y Juan Martín Del Potro no podría jugar? Es argentino, campeón del US Open, más que estable entre los top ten y encima vive acá. Pero también hay algo que Del Potro no es: especialista en polvo de ladrillo. Antes del estrellato, antes de su explosión en 2008 y hasta luego de su bautismo feliz en la Copa Davis de 2007, Delpo no hizo del ATP de Buenos Aires un peldaño de su escalera al cielo. Su perfil de tenista y en consecuencia su planificación siempre se orientaron a los torneos de cancha rápida de Estados Unidos y su presencia en el ATP porteño fue accidental: lo jugó en 2006 y perdió en primera ronda con Juan Carlos Ferrero. Derrota digna frente a un ejemplar "ladrillero" que participó en Buenos Aires más veces que él. Ferrero precisa más de estos campeonatos que Delpo, no importa donde se jueguen.
Pero Martín Jaite como director del torneo no podía dejar de hacer un "tirito" para ver si era posible contar con Del Potro para los diez años de la Copa Telmex. Jaite estuvo en Nueva York durante el Abierto de los Estados Unidos para conversar con Delpo y sus allegados sobre esa posibilidad. La charla fue en la primera semana del torneo mientras el tandilense cocinaba el banquete que iba a devorarse en el Arthur Ashe días después. La variable económica nunca fue un tema excluyente en la conversación, pero si el armado del calendario. Del Potro prepara para esa época los Masters 1000 de Estados Unidos y tal es su costumbre, aún cuando no era figura, los torneos en cancha lenta no entran su planificación. Este Del Potro, vencedor de Nadal y Federer al hilo, dueño de la derecha más temible del circuito, tiene que ver con aquel Del Potro. Para que se diera este suceso deportivo, reflejado con un arribo a Ezeiza con atmósfera de beatlemanía, previamente hubo un modelaje de un jugador que hoy obtiene sus resultados en forma sostenida. Cuando otros se pelaban la nariz bajo el sol de Sudamérica, el tandilense vivía los días cortos del invierno del hemisferio norte. ¿Para qué cambiar si las cosas salieron bien de ese modo?
Pero hay espacio para otras preguntas. ¿Puede no cambiar el jugador pero sí cambiar el torneo? ¿Sería muy alocado pensar en qué Buenos Aires tenga un ATP sobre cemento si su actual estrella mundial juega mejor en esa superficie? Se ve que la inquietud no es solamente argentina. Jaite, con otros directores de torneos del circuito lationaméricano (Costa do Sauipe, Viña del Mar, Acapulco) participaron de una reunión de la ATP donde de algún modo se planteó la soledad en el calendario de los torneos que integran la gira sobre canchas lentas. Los directores y propietarios de esos ATP entienden que hoy los torneos de polvo de ladrillo, los realmente importantes son aquellos que integran la gira previa a Roland Garros. Los demás, en cierto modo, quedan a la deriva y en inferioridad de condiciones para ofrecer buenos premios y mejores garantías para tenistas que tienen que hacer demasiado esfuerzo para jugar campeonatos que luego no desembocan en los torneos más grandes. La descripción también abarca a las fechas que se juegan en clay en Europa y que quedaron como cabos sueltos de un circuito reordenado desde 2009.
La gira latinoamericana en canchas lentas tiene todavía un perfil promocional y hasta formativo: respetar la esencia de los tenistas de los países que organizan los torneos y permitirles jugar en la superficie en la que nacieron y crecieron. Sin embargo, los dos últimos grandes jugadores del tenis argentino explotaron su potencial en canchas rápidas: David Nalbandian y Juan Martín Del Potro. Una idea similar anida en quienes observan la marcha del circuito: los especialistas son cada vez menos, lo cual debería ser visto como una virtud. Federer finalmente ganó Roland Garros y Nadal se impuso en Wimbledon y Australia. De ahí para abajo, los jugadores son cada vez más completos y saben que quien queda reducido a un rendimiento óptimo en una sola superficie lleva las de perder.
Por eso la intención de "mudar" toda una gira del polvo al cemento es una movida política y riesgosa. Los torneos en canchas lentas perderían presencia casi definitiva en el calendario en favor de los que se juegan en rápidas. No todos los organizadores de Latinoamérica están dispuestos a cargar con la responsabilidad de transformar de un modo drástico la manera de jugar y competir de una buena cantidad de jugadores del circuito.
Quedarán todavía algunas charlas más para saber si desde 2011 el ATP de Buenos Aires puede llegar a ser un torneo sobre cemento, lo cual permitiría contar con jugadores que actualmente no evalúan bajar hasta acá en esa fecha. Y queda, al menos, una charla más con Del Potro y su núcleo duro para ver si el chico del momento puede recibir el cariño popular en los diez años del ATP de Buenos Aires. "Hay que ver -dice Jaite. Es difícil pero no imposible..."
-¿Qué Del Potro juegue en Buenos Aires en febrero ó que desde 2011 los torneos sean sobre cemento?
-Las dos cosas...