Otra decepción, un nuevo golpe deja aturdido y convulsionado a River. Las frustraciones se acumulan. En la historia del club, las copas internacionales son un estigma. Los números son contundentes: es el equipo argentino con mayor cantidad de participaciones, pero en las vitrinas del Monumental se exhiben sólo cinco trofeos, ninguno en la era Aguilar. El último, levantado hace 12 años. Duele, lastima, pero es la realidad. Los resultados, las flojísimas actuaciones, la falta de jerarquía que muestran varios jugadores para vestir la camiseta, la forma en que se despidió el equipo de la competencia internacional en los últimos tres años reflejan el estado de decadencia que se respira y envuelve a Núñez. No sirvieron las malas experiencias, los errores se repiten. Entonces, la propia impericia provoca que el desencanto aumente. Anoche, Lanús, como equipo y como club, le puso fin a otro sueño.
No es suficiente modificar esquemas, jugar con futbolistas con características ofensivas, hablar fuera de la cancha, recurrir a los últimos apellidos con historia si en el campo los intérpretes carecen de enjundia para sobrellevar una situación adversa. Quedó demostrado en los últimos años; se evidenció nuevamente anoche. La herida deportiva arrastra interrogantes sobre el ciclo de Gorosito, que a pesar de que avisó que tiene personalidad para quedarse, el interrogante está abierto. También sobre el futuro de muchos jugadores, que demostraron en pocas oportunidades estar a la altura. El abatimiento por la derrota se trasladará a la tesorería, porque las estimaciones para equiparar las cuentas indicaban que River jugaría las semifinales.
El público que llenó la cabecera visitante esperando la hazaña no recordará a este plantel ni al de las últimas frustraciones, pero sí no deberá olvidar nunca las causas que lo llevaron a esto. Terminó la aventura de River en la Sudamericana. Cada vez con mayor pena y menos gloria.
Tras perderse 22 partidos por una lesión, el bahiense estuvo presente en el encuentro de anoche ante New Jersey Nets; anotó ocho puntos y dio cuatro asistencias en sólo 17 minutos en cancha
Tras sellar la serie por 3 a 0, Jaite puede sacar conclusiones positivas; a este equipo se le puede sumar Del Potro; por José Luis Domínguez, enviado especial
En Mar del Plata, tras la caída de Lazarte ante el filipino Casimero hubo una batahola atizada por militantes de camioneros; detalles de una reunión bochornosa
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buenik
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Sr. Castilla: Hace 40 años que sigo el fútbol. Nunca vi planteles de River tan malos como en estos 5 años. Hoy ninguno merece esa camiseta. El último fue JP Carrizo, o tal vez Higuaín. Todos los jugadores son para la mitad de abajo de la tabla, y otros son ex grandes jugadores. ¿Qué puede hacer con ese material humano un DT? En estos casos es inútil despedir al técnico.
EL_MACHO
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River)
noooooo todavia no termino !!!!!! siiiiiiiiigue al menos hasta fin de año snif snif hijos de ;::;'',./;'*+ perdon me volvieron loco
guillermo_aldao
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Boca)
la prensa deportiva es patetica a veces....si quieren hablar de river ,deberian escribir en la seccion policial o judicial.......lo de aguilar fue impecable....si le dan otro mandato la escuela primaria sera transferida al locarno de suiza.
buenik
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Sr. Castilla: Hace 40 años que sigo el fútbol. Nunca vi planteles de River tan malos como en estos 5 años. Hoy ninguno merece esa camiseta. El último fue JP Carrizo, o tal vez Higuaín. Todos los jugadores son para la mitad de abajo de la tabla, y otros son ex grandes jugadores. ¿Qué puede hacer con ese material humano un DT? En estos casos es inútil despedir al técnico.
bochita42
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Tanto River como Boca dan lastima,no juegan a nada.Parecen dos equiposdel monton que juegan para cumplir una obligaciòn,demuestran una faltade entusiasmo que cualquier equipo les complica la vida.