Sergio Batista en el predio de Ezeiza con los chicos, su habitual lugar de trabajo | Emiliano LasalviaEl silencio es el culto que profesó Sergio Batista desde el regreso del Sudamericano Sub 17 de Chile con la clasificación para el mundial de Nigeria. Pero ante el llamado de canchallena.com , el coordinador de selecciones juveniles de AFA rompe esta ausencia de palabras y realiza un balance del pasado, una evaluación de presente y una proyección de futuro al ritmo del cantautor catalán Joan Manuel Serrat.
El encuentro en el complejo de Ezeiza no tiene música de fondo, pero a medida que el Checho comienza a hablar, no es difícil imaginarse el tema "Esos locos bajitos" musicalizando cada reivindicación de Batista.
"Queremos cambiar: que la táctica y el físico no sea prioridad y tenemos que volver a hacer hincapié en la parte técnica, que tanto caracterizó al fútbol argentino. Cuando se nos vaya el miedo a perder el sábado en juveniles e infantiles, porque sino te echan en inferiores; técnicamente se van a ver muchos mejores partidos; hay chicos que juegan muy bien. Pero mientras sigamos con el lema de 'ganar, ganar y ganar', va a ser muy difícil ver mejor espectáculo", es el diagnóstico inicial que realiza Checho.
Sergio Batista y su filosofía con los juveniles
A menudo los hijos se nos parecen; así nos dan la primera satisfacción
"Nosotros vinimos con un proyecto que hizo Humberto Grondona y luego avaló Julio con el objetivo nuestro de la formación de los chicos. Seguramente, con una buena formación, los logros se van a dar más fácil. Siempre el objetivo fue formar a los chicos y transmitirles la experiencia que vivió uno después de estar ocho años en la selección, además de darle sentido a lo que significa jugar con estos colores y vestir esta camiseta", enfatiza el ex técnico de Argentinos, Talleres, Nueva Chicago, Godoy Cruz y Bella Vista de Uruguay.
"La selección argentina siempre va a necesitar de logros porque es candidata siempre, la presión es más que otras selecciones. La idea nuestra es seguir formando a los chicos para que el día de mañana sepan la responsabilidad que significa vestir esta camiseta. Hay cosas para trabajar, nosotros en estos dos años no nos podemos quejar, nos dejaron trabajar tranquilos. En resultados nos fue bien y esperamos que nos vaya bien en el mundial sub 17, que va a ser difícil", explica el Coordinador de selecciones juveniles desde 2008.
"Nosotros hacemos un balance cuando uno termina una etapa: vivimos tanto los momentos lindos como nos tocó en el Olímpico, con la Sub 17 que clasificamos y en Toulón que logramos un tercer puesto con una división mucho menor. Después tuvimos lo de la Sub 20, que no pudimos clasificar; pero el balance es positivo", enfatiza este porteño de 46 años.
Esos locos bajitos que se incorporan; con los ojos abiertos de par en par; sin respeto al horario ni a las costumbres; y a los que por su bien hay que domesticar
En una propuesta de canchallena.com, el ex volante central de Argentinos, River, Nueva Chicago, All Boys y Tosu Futures de Japón se anima a una comparación de su época de jugador con la actual: "Cambiaron los tiempos porque los chicos tienen muchas cosas para hacer: la PlayStation, la computadora o la televisión. Nosotros teníamos la pelota y nada más, para jugar en el potrero. Yo no le echo la culpa a eso porque si estamos trabajando mal es por culpa nuestra. Al chico hay que educarlo para que tenga tiempo para hacer todo. Queda en nosotros que el chico se de cuenta que existe todo ese tiempo. Además es muy difícil para nosotros hablar con un chico de 15 años que tiene un coche, porque el representante se lo dio. Son cosas que a veces te cuesta para la formación de un chico. Si un chico a los 15 años tiene un buen coche, ¿qué hambre puede tener? Tiene que jugar por una nave espacial cuando llega a primera"
En cuanto a la competencia y las diferencias entre las etapas formativas y la primera división, Checho tiene una postura clara: "Tenemos que cambiar porque quizás los chicos no llegan de la mejor manera. Sé que los coordinadores hacen lo mejor pero tenemos que cambiar todos para ver otras cosas. Muchas veces se juega con temor, porque si pierdo un partido me echan pero creo que con un técnico de novena no puede pasar eso. Tiene que haber una política deportiva por parte de los clubes para bajar una línea pero no la línea equivocada de ganar y ganar, porque salir campeón no te da nada, ni siquiera una medalla. Esas no son las prioridades. Yo siempre les digo a los coordinadores que estoy luchando contra un tsunami, pero me gustaría ver otra cosa del fútbol y no tanta enfermedad".
Nos empañamos en dirigir sus vidas; sin saber el oficio y sin vocación; les vamos transmitiendo nuestras frustraciones; con la leche templada y en cada canción
Lejos de las discusiones con el cuerpo técnico de la selección nacional del pasado, con Maradona como principal referente, Batista hace un guiño cómplice cuando le toca definir su función: "Con los chicos todos, incluyendo los clubes tenemos que pensar en formar a los chicos porque siempre el objetivo final es la mayor: para los clubes, la primera división y para nosotros, la selección mayor. Nosotros nos vamos a seguir manteniendo en esta línea porque con buena información después los logros y los triunfos vienen solo"
En tiempo de comparar los chicos de Buenos Aires con el resto del país, Batista reconoce diferencias, pero alerta que la buena técnica está en todas partes: "Las diferencias con el interior siempre van a existir, partiendo desde la competencia, porque el chico del interior no tiene la misma competencia que tienen los chicos acá; pero hay muchos buenos jugadores en el interior. El programa Apertura Interior significa abrir centros deportivos futbolísticos en distintas ciudades del interior avalados por la AFA, Julio Grondona, Gerardo Salorio y por mí. La idea es buscar los chicos en todo el interior y que tengan su formación como los chicos que tienen acá".
Nada, ni nadie puede impedir que sufra, que las agujas avancen en el reloj; que decidan por ellos, que se equivoque, que crezcan y que un día nos digan adiós
Para el final, una intención de Sergio Batista para la formación de juveniles y una afirmación sobre sus ideales, a los cuales no está dispuesto a claudicar: "Ojalá el cambio sea en el corto plazo para que se vean mejores espectáculos. Yo sé que es muy difícil cambiar esta idea, pero con los coordinadores estamos tratando con sus visitas al predio, las reuniones, el rediseño de los torneos en juveniles, ahora lo vamos a hacer con infantiles también. Si nos sinceramos entre todos es lo más importante y lo principal. Si cada uno busca beneficio para su club seguramente va a costar muchísimo para que haya un cambio. Yo no voy a aflojar en mi idea, de eso estoy seguro"
Punto final para una charla con el coordinador de las selecciones juveniles de AFA, que está dispuesto a que el estribillo de la canción "Niño, deja ya de joder con la pelota" nunca se transforme en ley motive en el predio de Ezeiza, porque en su afán está recuperar el sello distintivo del fútbol argentino: el buen trato de la caprichosa número cinco.