De la Redacción de canchallena.com. Como en un circuito trabado y con varias curvas cerrados, las idas y vueltas habían impedido que los destinos del asturiano Fernando Alonso y de la escudería italiana Ferrari se reunieran con el firme objetivo de cruzar la bandera a cuadros reeditando logros obtenidos por senderos cruzados.
Fernando Alonso, con la patria asturiana y española detrás, es el valuarte del automovilismo del país ibérico, que lo tiene como un icono actual del orgullo nacional junto con el tenista Rafael Nadal, el basquetbolista Pau Gasol, el ciclista Alberto Contador, el conductor de rally Carlos Sainz o el motociclista Dani Pedrosa.
Al igual que la estrella histórica de la Fórmula 1 Michael Schumacher, Fernando Alonso llega al equipo de Maranello con dos títulos mundiales. Mientras que el heptacampeón, previo a firmar con Ferrari en 1996 había cosechado dos coronas en 1994 y 1995 con Benetton, el español sella su ingreso a la escudería italiana con dos títulos: 2005 y 2006 con Renault.
Luego de ese bicampeonato, mucho se especuló con la llegada de Fernando Alonso a Ferrari, pero el brasileño Fernando Massa y el finlandés Kimmi Räikkönen fueron el binomio elegido por los directores Jean Todt primero y Stefano Domenicali después para llevar adelante los dos monoplazas del cavallino rampante.
Luego de una temporada negra en 2008 y la actual que ubicó a Ferrari en las portadas de los diarios por sus infortunios, accidentes y desencuentros que por sus logros deportivos, los directivos de la escudería italiana oficializaron a Fernando Alonso para la temporada 2010, convirtiendo al asturiano en el segundo español que se subirá a una Ferrari, luego de las cinco carreras disputadas por Alfonso de Portago en 1956 y 1957.
Sin embargo, Alonso será el primer español nativo en correr con Ferrari porque Portago nació en Londres y participó en cinco grandes premios con la escudería italiana con debut el 1° de julio de 1956 en Francia, y un podio al ser 2º en el Gran Premio del Reino Unido de 1956; además fue 5º en el Gran Premio de la Argentina del año siguiente.
La llegada del asturiano a la casa de Maranello coincide con la salida del finlandés Kimmi Räikkönen, porque el compañero del español será el revitalizado brasileño Felipe Massa, que regresará a los circuitos tras su accidente en la clasificación del Gran Premio de Hungría el 25 de julio de este año.
El máximo responsable de este equipo será el alemán Michael Schumacher, que pudo tener claramente incidencia sobre Räikkönen y Massa, pero habrá que ver la relación que mantiene con el bicampeón Alonso. El alemán tardó cuatro años en conseguir su primer título, pero luego ganó cinco en forma consecutiva para ser el máximo ganador de títulos en la categoría superando los cinco de Juan Manuel Fangio.
La escudería italiana necesita al asturiano tras la ausencia de un ícono y referente luego del retiro de Schumacher, dos años sin un título en pilotos y un 2009 donde la copa de constructores está muy lejos de ser una posibilidad e incluso ocupar un lugar del podio está en duda.
Asimismo, Fernando Alonso necesita a Ferrari porque su exigencia de un monoplaza competitivo tendrá respuestas luego de tres temporadas (dos con Renault y una con McLaren) ansiando este pase, la posibilidad de mostrar su destreza al volante y su posibilidad de buscar la tercera corona en la máxima categoría del automovilismo mundial.
Dos ilusiones convergen y la meta en la bandera a cuadros en esta travesía sólo puede ser una: título en constructores para Ferrari y en pilotos para el asturiano. La apuesta a plazo para 2010 está hecha y habrá que aguardar para ver si los resultados son los esperados.