Por Diego Morini
De la Redacción de LA NACION
Metió la mano en el bolsillo y se encontró con que apenas le quedaban 20 centavos. Hurgó un poco más, pero sólo sacó un papel todo arrugado y un par de boletos viejos de colectivo. Buscó en el otro bolsillo, pero ahí directamente se dio cuenta de que había un montón de pelusas. Por eso ahora espera que le salga alguna changa para llegar hasta fin de mes, pero está difícil el tema. Vive al día, no le sobra nada. Igual el hombre es bastante hábil para acomodarse a distintas situaciones, tiene buena labia y apuesta a un toque de suerte... Ojo, que el deseo de que la taba se dé vuelta puede distorsionar las cosas y hasta puede provocar que se dibujen situaciones para seguir adelante. Quizá por eso, Ricardo Caruso Lombardi se mostró encantado con la actitud de su equipo, que perdió 3-1 con Huracán y está al borde del descenso directo.
"La verdad es que hoy (por ayer) el equipo me demostró que está entero. Me gustó mucho la actitud que tuvo, las ganas que le metió. Fue un partido raro. No merecimos terminar el primer tiempo perdiendo dos a cero. Arrancamos el segundo errando goles, sin poder convertir un penal, cosas que no se pueden manejar en la vida. Los jugadores se brindaron en todo momento. El arquero de ellos fue figura y en las poquitas ocasiones que llegaron nos marcaron. Cuando estás mal, te pasan estas cosas". Esas fueron las primeras palabras del técnico de Racing, después de charlar unos segundos con Rodolfo Molina y Pablo Podestá, presidente y vicepresidente del club, respectivamente.
Salió con un semblante un tanto extraño el entrenador de la Academia. No estaba abatido, pero se advertía que estaba afectado. Como montando una escenografía que debe sostenerse, al menos, por cinco días más. Porque fue el propio técnico de la Academia el que condicionó su futuro y por eso ahora le quedaría un partido más. El clásico con Boca, el jueves próximo, puede ser la última función. Aunque todo dependerá del resultado: un derrota lo empujaría a dar un paso al costado. Sin embargo, no es fácil aventurar nada con el DT de Racing, porque es posible que aun perdiendo ante el conjunto xeneize advierta alguna cuestión positiva que no sea perceptible para el ojo de quien no es técnico.
Entendió Caruso Lombardi que sus muchachos le dieron lo que él pretendía. Pero lo que cuesta comprender es qué le ofreció el equipo cuando lució tan pobre como siempre. Igual, el hombre sabe que después de este fin de semana ya se quedó sin margen, un problema que conocen bien Néstor Gorosito, que hoy dejará su cargo en River, y Alfio Basile, que cuenta las horas en el banco de Boca (ver página 7).
"Sé que el equipo está y que los jugadores tienen actitud para levantar esto. Pero también sé que los resultados mandan. No soy necio y no le voy a hacer mal al club. Mucho menos a uno que es demasiado grande para hacerle daño. Quería que los jugadores me demostraran otra cosa y hoy (por ayer) lo hicieron. Ocurre que la suerte está cambiada. Sin resultados, un técnico no se puede mantener por más que veas actitud y ganas. Logré el primer objetivo, que fue cambiarles la cabeza a los jugadores", dijo Caruso.
Cuenta con el respaldo de los dirigentes, pero en realidad lo que necesita para seguir adelante es que sus jugadores le den una mano dentro de la cancha. Ya apostó a reuniones con los referentes del plantel y hasta a charlas con todo el grupo que alcanzaron casi una hora y media, pero los resultados le dan la espalda. Por eso, el técnico de Racing sabe que el jueves próximo, en Avellaneda, ante el conjunto xeneize, se juega su última ficha: "Hasta que termine el partido ante Boca no puedo decir qué va a pasar con mi futuro, no puedo adelantarme. La decisión ya la tengo tomada y me la guardo para mí. Medianamente todos la saben. Soy lógico y no me rectifico de lo que digo. Lo que digo, lo sostengo".
Un resultado, apenas un triunfo necesita el técnico de la Academia. Ricardo Caruso Lombardi asegura que tiene "todo súper claro" respecto de su futuro. Nadie lo presiona y sólo él se puso fecha de vencimiento. Incluso, algunos ya piensan en un técnico de jerarquía para un nuevo proyecto. Pero todo muy en silencio, porque todavía no está resuelta la historia. Y quizás el técnico de Racing, aun perdiendo, vuelva a sentirse encantado con el equipo y se juegue una última fichita.
0 es la cantidad de partidos que ganó la Academia en el Apertura. Apenas acumula cuatro puntos, producto de cuatro empates y tres derrotas.
"Lo que me mostraron los jugadores o el abrazo que nos dimos al final del partido... Me encantó la actitud. Pero si no aparecen los resultados yo tengo que tomar el toro por las astas"
"Yo me pongo plazos y el mío es Boca. Hoy nos abrazamos todos en el vestuario y eso me da esperanzas, pero en este caso la esperanza sin un triunfo no serviría de nada"
"En 16 años que llevo dirigiendo nunca me tocó vivir una situación límite como ésta. Lo cierto es que uno puede jugar bien, pero si no ganás a la larga te tenés que ir"