Argentinos estuvo firme en defensa; Canuto se estira e impide el avance de Boselli, que sufrió para encontrar espacios | Mauro Alfieri - LA NACION Por Claudio Mauri
De la Redacción de LA NACION
La aclaración se impone de entrada: es justo despejar cualquier sombra de duda sobre la validez futbolística y los merecimientos del triunfo de Argentinos. Sería un golpe bajo, de ventajista, atribuirle únicamente la victoria al provecho que sacó de una jugada en la que hubo posición adelantada de no menos de cuatro de sus jugadores, que quedaron solos en la trampa del offside que había tirado Estudiantes en un tiro libre de Domínguez desde la izquierda. Llamó la atención que al asistente Javier Uziga ni siquiera lo asaltara la duda, que estuviera convencido de que en el tropel de futbolistas locales que quedó a metros de Taborda no hubiera ninguno en posición ilícita para convertir.
De la misma manera que el éxito de Argentinos fue mucho más allá de esa jugada puntual, Estudiantes se engañará si la utiliza de coartada para justificar la derrota. Aunque el resultado fue ajustado y el gol dio para la discusión, el puntero cayó sin atenuantes. Fue superado individual y colectivamente como pocas veces le ocurre. Fue un equipo sin iniciativa, confundido, casi siempre anticipado por un rival que tuvo más dinámica y orden. Hace mucho tiempo que Estudiantes se siente asfixiado en cada visita a la cancha de la Paternal. Ayer volvió a salir sofocado, con el aliento entrecortado por un desgaste improductivo.
Argentinos está demostrando que un terreno de dimensiones reducidas no necesariamente conspira contra el buen juego. Es más importante la convicción para llevar adelante un planteo que combina una justa ambición con una fluida circulación de la pelota. Argentinos se articula a partir del balón y de un funcionamiento compacto, con buena cobertura de los espacios.
No son pocos los que creen que el medio campo íntegro de Estudiantes habría que trasplantarlo al seleccionado. Es, quizás, el más completo de nuestro medio. Lo suele demostrar, pero si la medida es lo de ayer, el seleccionado no encontrará en esa línea media solución a sus múltiples problemas. Argentinos le quitó la pelota y la controló con soltura y decisión, sin inhibiciones.
Corren buenos tiempos y mejores noticias por la Paternal. La teoría que verbaliza Borghi está siendo llevada la práctica por su equipo. Recuperó la usina de juego que conforman Ortigoza y Mercier, la pareja que se había dado a conocer en la época que estaba Caruso Lombardi, que después le dio satisfacciones a Gorosito y que ahora recupera el nivel que había perdido en el ciclo de Vivas.
Ortigoza y Mercier se complementan muy bien; tienen quite y conducción. Le ganaron ampliamente la pulseada a Verón y Braña, incómodos todo el partido, sin encontrar los espacios ni los compañeros. Argentinos tiene salida por el medio y apertura de la cancha con Prósperi y Domínguez. La idea de jugar con la pelota al pie se extiende a los dos delanteros, Hauche y Sosa, que viven de la gambeta y de la intención de resolver con gestos técnicos destacados. Raymonda, por ahora, se asocia con más voluntarismo que precisión. A Hauche no le falta agresividad. Lo demostró, especialmente, en el primer tiempo, cuando martirizó el sector derecho de la defensa de Estudiantes.
El gol de Caruzzo, que tomó un despeje del arquero tras un cabezazo de Scotti, puso más nervioso a Estudiantes, que se sintió víctima de una injusticia. Pero nada lo perjudicó más que su baja producción general. Pareció un equipo cansado, sin chispa. Impotente, recurrió a los remates de media distancia y sólo una vez puso a un jugador en situación de gol, pero Torrico tapó la entrada de Boselli. Una sola observación puede ser lo suficientemente descriptiva: su mejor futbolista fue el debutante Taborda, el tercer arquero del plantel, que en tres salidas evitó que Hauche aumentara la ventaja.
Argentinos también funcionó correctamente como bloque defensivo. Los tres zagueros se bastaron para despejar por arriba y por abajo. Estudiantes dejó el invicto y puso en riesgo el liderazgo. No lo frenó cualquiera, sino alguien que viene impulsado para alcanzarlo.
5 los años que lleva Estudiantes sin ganar en la Paternal. En ese lapso sufrió tres derrotas y rescató dos empates, uno por la Sudamericana.
Es el tercer arquero de Estudiantes, detrás de los lesionados Albil y Fernández. Tiene 25 años y pasó por Defensa y Justicia y O'Higgins (Chile).
Por torneos locales, el DT Estudiantes suma 12 triunfos, 5 empates y 3 caídas. Se mantuvo invicto en 11 cotejos de la Copa Libertadores.
Para el importante partido de la próxima fecha, Argentinos no contará con el delantero, ya que su pase es del club de Liniers.
El arquero Damián Albil (foto) salió a los 15 minutos del primer tiempo, con un golpe en la rótula derecha, tras un choque con Ismael Sosa; Germán Ré se retiró en el entretiempo con una sobrecarga en el aductor.
"Teníamos que demostrar frente a un rival de tanta jerarquía. Es muy lindo vernos arriba en las posiciones. Ahora viene Vélez, otro de los mejores", dijo el defensor de Argentinos Matías Caruzzo, autor del gol del triunfo.
Dos dirigentes de Estudiantes viajarán hoy a Emiratos Arabes para definir algunos detalles del Mundial de Clubes, que se jugará entre el 9 y el 19 de diciembre.
Argentinos espera la aprobación de la Legislatura para empezar la construcción en el estadio de unos palcos para 300 personas. La obras empezarían después del Apertura.