De la redacción de canchallena.com .- El frío es el invitado inesperado pero pronosticado para esta jornada decisiva en Montevideo. Mientras los hinchas argentinos comienzan a llegar a la capital uruguaya en barco, micro o auto; los locales desde temprano derrochan optimismo y esperan sellar esta clasificación con el plus que otorga el peso de un Centenario completamente celeste.
La Terminal de Ómnibus Tres Cruces fue el principal lugar donde fueron arribando los servicios de buses desde los distintos destinos de la Argentina y los micros desde Colonia. La encargada de la Torre de Control, Claudia Mareco, señaló que se sumaron algunos servicios a la frecuencia diaria desde la Argentina a Montevideo.
La seguridad, con 800 efectivos custodiando tanto esta terminal como la estación fluvial del puerto, tendrá su pico máximo a partir de las 16, cuando se estima que llegue uno de los buques más grandes con la mayor cantidad de hinchas argentinos.
Además por la vía terrestre, con la habilitación del paso fronterizo Gualeguaychú-Fray Bentos, se espera también que muchos argentinos lleguen a Montevideo en auto a través del paso General San Martín, que será habilitado hasta las 17 y, para el regreso, desde la medianoche hasta las 14 de mañana.
Para evitar que los argentinos lleguen al estadio Centenario sin entradas, la empresa Buquebus compró el remanente de 1500 entradas que no fueron vendidas en las boleterías del club Defensores de Belgrano desde el lunes, para brindarlo como paquetes desde Buenos Aires.
Si bien la policía ya determinó quiénes rodearán a la hinchada argentina en la tribuna Colombes, habrá un especial control para permitir que la jornada finalice sin incidentes.
El equipo dirigido por Maradona tiene previsto dejar sus habitaciones en los pisos 10, 11 y 12 del hotel Sheraton de Punta Carretas cerca de las 17.30 (hora local), para arribar al estadio Centenario dos horas antes del inicio del encuentro.
El equipo uruguayo, por su parte, dejará su complejo Uruguay Celeste en el partido de Canelones también alrededor de las 17.30, para llegar al escenario del encuentro a las 18.30 (hora local).
Todo está listo y preparado para que a las 20 (una hora menos en nuestro país) el paraguayo Carlos Amarilla determine el comienzo de 90 minutos de fútbol que decidirán la clasificación de una selección al mundial, otra para repechaje y con la atención pendiente de lo que suceda en Santiago de Chile, donde Ecuador no debería ganar, para evitar que argentinos o uruguayos se queden esta noche afuera del mundial.