"Aca estoy yo", parece decir el uruguayo Santiago Silva luego de convertir el gol que abrió el camino para la victoria del Taladro - FotoBAIRES Por Alejandro Casar González
De la Redacción de LA NACION
Los hinchas de Banfield sabían que contra Godoy Cruz su equipo no jugaba un partido más. No era sólo el rival de turno en la décima fecha del Apertura. Justo en el ecuador del torneo, el conjunto dirigido por Julio Falcioni se topaba con una verdadera final. El resultado frente a los mendocinos marcaría a fuego la identidad de un equipo que conjuga solidaridad y contundencia en partes iguales.
La intensidad con la que ambos se tomaron el partido inclinó la balanza muy rápido. Banfield sabía que, para codearse con Estudiantes, Vélez y San Lorenzo, tenía que ganar sí o sí. Cualquier otro resultado prácticamente condenaría a su gente a asistir a otro campeonato sin pelear por nada. Ante la inminencia de algo grande, Banfield sacó pecho. Y Godoy Cruz se achicó.
Agrandados en un libreto que saben de memoria, los jugadores del Taladro construyeron sociedades que, unidas, engendraron el triunfo. El triángulo James Rodríguez-Walter Erviti-Marcelo Quinteros funcionó a la perfección. Y les dejó el camino limpio a dos delanteros que parecen conocerse desde la cuna charrúa: Sebastián Fernández y Santiago Silva.
Sobre la base de pases cortos, movilidad permanente y una solidaridad casi milagrosa -Silva y Fernández son los primeros en defender-, Banfield monopolizó la pelota y las ideas. Por eso, a nadie le extrañó que Silva hiciera gala de su autoestima y probara desde fuera del área. El remate fue demasiado para Ibáñez. Iban 12 minutos y Banfield se hacía camino al jugar.
El gol no modificó un ápice a los mendocinos. Siguieron en la suya, aletargados y sin ejecutar una sola jugada de ataque. Asentado en una defensa que quita, corta y, además, encuentra siempre al compañero mejor ubicado, Banfield edificó una goleada que a los veinte minutos de partido ya era previsible. Como una especie de Rey Midas del gol, el uruguayo Silva se puso el traje de Erviti y elaboró una jugada magistral para el segundo tanto. Otra vez, sus actores fueron los mejores intérpretes del fútbol banfileño: Erviti-Silva-Fernández-el colombiano Rodríguez y la pierna derecha de Silva para empujar la pelota dentro del arco rival. El "u-ru-guayo, u-rugua-yo" coronó el gol desde los cuatro costados de la cancha.
Ni el 2 a 0 aplacó el hambre de los jugadores de Banfield. Al ver que Godoy Cruz tenía enormes dificultades para pasar la mitad de la cancha -ni hablar de poner en aprietos al seguro Lucchetti-, los dirigidos por Falcioni se agigantaron y fueron por más. Como el ataque banfileño es una tómbola y cualquiera puede asistir a cualquiera, le tocó el turno al colombiano Rodríguez, quien había desperdiciado dos situaciones clarísimas frente al arquero Ibáñez. La tercera fue la vencida: Fernández recibió por el medio del área rival y tuvo tiempo para pensar. Vio a Rodríguez corriendo como una tromba por izquierda y le cedió el gol. La pierna zurda del joven colombiano hizo el resto. Y cerró el resultado.
El segundo tiempo estuvo de más. Porque Falcioni mandó a boxes a Erviti y Banfield se quedó sin uno de sus mejores actores. Y porque Silva y Fernández sabían que ya se habían ganado el sueldo. ¿Godoy Cruz? Nada de nada. Ni siquiera apeló al orgullo. Siempre equivocó el camino y terminó estampado contra los centrales locales. Eso motivó la bronca de Diego Cocca con sus jugadores: "Les faltó tomar más compromiso con el equipo. Hicieron todo mal", afirmó. El vestuario local era la contracara: "Fue el mejor primer tiempo de Banfield en el campeonato", dijo Falcioni. Gracias a una gran demostración de carácter, Banfield, por una vez, cree en sí mismo. ddY tiene con qué.
5 goles en contra recibió Cristian Lucchetti, arquero de Banfield y dueño de la valla menos vencida del Apertura.
Banfield lleva convertidos 13 goles en lo que va del campeonato. Todos llevan la firma de un jugador importado: el uruguayo Silva anotó 9; su compatriota Fernández hizo 2 y el colombiano Rodríguez (foto) convirtió otros 2.
Con el triunfo frente a Godoy Cruz, el Taladro pudo sumar puntos en los 10 primeros partidos del campeonato, un hito en la historia del club. Además, con 20 unidades, acumula la mejor cosecha de puntos en torneos cortos.
Desde que el equipo dirigido por Diego Cocca ganó en la cancha de Boca (en la quinta fecha) no volvió a sumar de a tres. En la sexta jornada cayó como local con Argentinos (2-4); en la séptima perdió como visitante ante Lanús (0-1); en la octava empató con Newell's en Mendoza (1-1), y en la novena igualó en Tucumán (1-1) con Atlético.
"Estamos buscando la punta, que es lo que pretendemos desde la primera fecha. Nos mentalizamos para lograr eso, y por eso el hincha también se puede ilusionar. Van diez fechas y estamos arriba", se entusiasmó el goleador del Apertura. Y agregó: "Creo que hoy jugamos los mejores 45 minutos del campeonato".