Por Martín Carrasco (h.)
Para LA NACION
LA PLATA.- En este fútbol tan impredecible quién podría asegurar que el equipo que más tuvo la pelota fue el que en definitiva terminó derrotado y con más dudas que certezas. Seguramente nadie. Pero eso es lo que sucedió en la victoria que logró Banfield sobre Gimnasia por 1 a 0 y que lo mantiene en el lote de arriba del Apertura.
El Lobo controló el medio campo casi sin proponérselo. Fabián Rinaudo manejó a su equipo y distribuyó con mucho criterio el balón hacia un lado y otro. Sin embargo, el visitante fue el que creó las situaciones más claras de gol para quedarse con un triunfo justo.
Tener la pelota y atacar constantemente no es sinónimo de peligro o profundidad y estas dos cosas le faltaron al local, que intentó por todos los medios llegar al arco de Banfield, sin conseguirlo en ningún pasaje del cotejo.
Por el contrario, el Taladro se acomodó mejor a las circunstancias de perder dos hombres en menos de 20 minutos y con orden táctico y disciplina en los relevos, le cerró a su rival todos los caminos hacia su arco. Tanto fue así que sólo un remate de Luciano Aued y un cabezazo de Lucas Castro fueron las situaciones más propicias creadas por el perdedor.
Claro que con un goleador de la estirpe Santiago Silva se puede esperar lo inesperado y fue él quién más inquietó a Gastón Sessa. Primero, con un par de cabezazos a quemarropa que el Gato atajó muy bien; luego, con un tiro que pegó en el travesaño; hasta que en la tercera oportunidad, el Tanque concretó de cabeza para arribar a su décima conquista y así poder darle tranquilidad a Banfield para sostener el resultado hasta el final.
A todo esto, Gimnasia se debatía entre tirar centros para delanteros que no son cabeceadores o toquetear en tres cuartos de cancha sin la claridad necesaria para generar los espacios que le permitieran concretar algún tanto.
Por su parte, los hombres que dirige Falcioni cada vez se afirmaban más atrás para despejar y tratar de salir de contraataque. Algo que no se concretó sólo por propia impericia de los delanteros.
El Lobo fue varias veces en la búsqueda del empate y siempre chocó con una defensa bien parada, sin errores y que supo aguantar cada embestida platense, que con el correr de los minutos fue más débil y más tibia.
Algunos dirán que Banfield cuando tuvo que sobreponerse a los cambios obligados se conformaba con la igualdad. Sin embargo la realidad estableció que el Taladro esperó su momento, lo explotó al máximo y supo aprovechar el único gol para continuar invicto, en medio de la pelea por el campeonato y, sobre todo, para que los 3000 hinchas que llegaron hasta el Bosque se fueran festejando y con una ilusión enorme que fecha tras fecha crece más. Como para no festejar...
12 partidos lleva Gimnasia sin vencer a Banfield, con 9 derrotas y 3 empates. El último triunfo platense fue en el Clausura 2003 (1-0, gol de Choy).
Sebastián Méndez (traumatismo en la rodilla izquierda), James Rodríguez (tobillo izquierdo) y Julio Barraza, con un traumatismo nasal, se lesionaron.
El delantero Roberto Sosa jugó por primera vez en el torneo Apertura. Sin embargo, "el Pampa" no rindió lo que los hinchas esperaban de él.
El Lobo estrenó un llamativo diseño en la camiseta alternativa: es azul, con la publicidad en amarillo y los números plateados.