Ferrari, en plena lucha por la pelota con Domínguez; el lateral de River tuvo una actuación correcta - FotoBAIRES Por Martín Castilla
De la Redacción de LA NACION
Y una noche River volvió a ganar. Habían pasado dos meses desde aquel lejano éxito sobre Chacarita (4-3), en la segunda fecha del Apertura. El primer festejo en la gestión del DT Leonardo Astrada llegó en la tormentosa noche de La Paternal, y le puso fin a una extensa racha negativa. Esta versión utilitaria de River todavía está lejos de brillar, pero al menos se dio el gusto de encontrar lo que tanto necesitaba. En este momento de River, sumar es importante, y si los puntos vienen de a tres, mucho mejor para retemplar el ánimo y empezar a pensar en algún objetivo, ya que está muy lejos de la lucha por el título.
El primer tiempo tuvo un desarrollo entretenido. Ambos equipos comenzaron con un planteo similar, con tres jugadores en defensa, pero en el caso de River, con un Almeyda en función de líbero, tal como lo había hecho ante Huracán, con la misión de jugar suelto y ordenar a Nico Sánchez y a Cabral, al que se lo vio muy inseguro y casi se mete un gol en contra.
Mientras Astrada busca fijarle cimientos a este equipo, vale destacar la actitud para sacar adelante el partido. Se vio un River más solidario entre sus líneas, sobre todo con un mediocampo preocupado en colaborar con la contención. Sin embargo, eso no hizo que perdiera vocación ofensiva: por el contrario, el de anoche fue uno de los partidos en los que River generó más situaciones. Mostró salida rápida, a partir de una muy buena actuación de Barrado, y en ataque, fue decisiva la movilidad de Buonanotte; sobre todo a partir de la salida de Fabbiani, cuando alternó posiciones con el ingresado Mauro Díaz. Justamente Buonanotte marcó el 1-0 con una definición cruzada tras un gran pase de Ortega, en una jugada que empezó Domingo.
A propósito de Ortega: el Burrito merece una mención especial, ya que desde hace un tiempo se lo ve lejos de la mejor forma física, y anoche, más allá de la asistencia para el tanto de Buonanotte, se equivocó al desperdiciar con malas definiciones un par de situaciones muy favorables.
Argentinos arrancó con todo, con un bombazo de Sosa que reventó el travesaño, pero luego se desdibujó, con un bajo rendimiento colectivo, con una tarea muy liviana y repleta de imprecisiones. Es cierto que le faltó salida, porque Domínguez, por la izquierda, y Prósperi, por derecha, no tuvieron claridad y eso le restó oxígeno al ataque local; Ortigoza y Raymonda no encontraron espacios; Hauche y Sosa tuvieron poca participación y al equipo de Borghi no tuvo profundidad.
En la segunda parte, con los ingresos de Coria y Oberman, Argentinos buscó, pero chocó contra su falta de variantes. De a poco, River se fue replegando y apostó a buscar el contraataque; no se trató de un declive tan marcado como le pasó frente a Boca, pero sí de un modo casi imperceptible; evidentemente, al conjunto de Astrada le pesan la falta de confianza y la necesidad de sumar. Oberman tuvo su ocasión para el empate, pero desvió su remate desde buena posición; enseguida, Vega -otra vez seguro- salvó el resultado ante una escapada solitaria de Hauche por la derecha.
Sin embargo, en un contraataque, a diez minutos del final, Rosales, que no había jugado ni un partido en lo que iba del torneo, definió con un zurdazo cruzado tras un certero pase de Mauro Díaz y parecía darle a este River urgido la tranquilidad necesaria para cerrar el partido. No fue así: casi con el tiempo cumplido, Almeyda le puso la mano a un remate de Scotti. Penal que convirtió Ortigoza, y otra vez a sufrir. En un final a puro vértigo, Argentinos se le fue encima, pero se quedó sin tiempo. Y después de mucho tiempo, River se reencontró con la victoria.
En el encuentro de reserva, que River ganó por 3-2, Facundo Quiroga volvió a jugar tras casi siete meses, ya recuperado de una rotura de ligamentos en la rodilla izquierda que sufrió el 4 de abril pasado.
Anoche, Argentinos Juniors estrenó un nuevo diseño de camiseta, aunque con los colores tradicionales. El debut estaba previsto para el partido con Tigre en la novena fecha, pero se postergó.
El miércoles próximo, en Belo Horizonte, Cruzeiro y Argentinos realizarán la despedida de Juan Pablo Sorin. El Bicho irá con un equipo alternativo, ya que dos días después recibe a Central.
Poco le duró el regreso a la titularidad a Cristian Fabbiani: a los 23 minutos, el Ogro sufrió un corte en el arco superficial izquierdo por un codazo de Andrés Scotti al ir a disputar una pelota, y debió ser reemplazado por Mauro Díaz. Fabbiani regresaba al equipo inicial después de tres fechas.