El impactante escenario de Yas Marina enmarca el andar victorioso de Sebastian Vettel camino al triunfo y al subcampeonato - EFEABU DHABI.- La imagen sonriente del alemán Sebastian Vettel (Red Bull) en lo más alto del podio le bajó el telón a una de las más insólitas temporadas que recuerde la Fórmula 1 en sus 60 años de historia. El joven maravilla, de 22 años, ganó el Gran Premio de Abu Dhabi, decimoséptima y última fecha del campeonato, bajo las luces artificiales del majestuoso circuito de Yas Marina, en la primera carrera de la historia que comenzó de día y terminó de noche. Vettel, que batió por una cómoda ventaja a su compañero de equipo, el australiano Mark Webber, se consagró subcampeón y confirmó los pronósticos de quienes aseguraron que dejaría de ser una promesa en 2009 para convertirse en un serio aspirante a ganar competencias. El monarca de la temporada, el inglés Jenson Button (Brawn GP) llegó en el tercer lugar.
Se cerró así un año que vio triunfador a las dos marcas mencionadas en 14 de las 17 carreras: Brawn se impuso en ocho GP (seis con el nuevo campeón y dos con Rubens Barrichello) y Red Bull en seis (cuatro veces celebró Vettel y dos Webber). También fueron estos pilotos los que ocuparon las primeras cuatro posiciones del Mundial, en un año llenode inconvenientes para los teams más poderosos. McLaren acabó tercero en la Copa de Constructores (ganada por Brawn) y apenas celebró dos éxitos, los de Lewis Hamilton en Hungría y en Singapur, pero padeció innumerables problemas de confiabilidad; peor aún le fue a Ferrari, que concluyó cuarta, ganó una sola vez (Kimi Raikkonen en Bélgica) y sufrió la baja de Felipe Massa en las últimas siete jornadas por un accidente en los ensayos del GP húngaro. Lo que se dice, una atípica postal de la F.1 histórica, dominada esta vez desde el arranque y hasta su epílogo por equipos a priori considerados "chicos".
Ayer, todo parecía que iba a volver a la normalidad : Hamilton, dueño de la pole position , salió adelante y con un par de vueltas veloces estableció rápidamente diferencias. No obstante, apareció un persistente problemas en los frenos traseros y así, en el giro 19, cuando ya había realizado su primera detención, el campeón saliente dejó la carrera, ya que el inconveniente se había tornado insalvable.
La prueba, demasiado lineal, mostró a Vettel adelante, alejándose progresivamente de Webber y éste a su vez, conteniendo a Button, quien ya había dado cuenta de Barrichello, que concluyó cuarto y no pudo sumar un nuevo subcampeonato a los que logró en 2002 y en 2004. El brasileño penó con cierta falta de estabilidad en su máquina, ya que en la partida perdió uno de los deflectores delanteros por un toque con Webber. Sólo el ataque de Button sobre el segundo Red Bull levantó un poco la emoción en los giros finales, pero su avance no prosperó y el team austríaco consiguió redondear el cuarto "1-2" de la temporada.
Quinto concluyó el alemán Nick Heidfeld en su última competencia con BMW Sauber, ya que el equipo germano-helvético se retirará de la categoría máxima. Luego llegó el japonés Kamui Kobayashi (Toyota), con lo que así sumó tres unidades en su segundo GP.
"Después de la carrera de Brasil sabíamos que teníamos la opción de asegurar el segundo puesto en el campeonato de pilotos, y lo conseguimos. Y hacerlo con una victoria es el mejor resultado posible. Estoy muy orgulloso", dijo un emocionado Vettel, que hasta lloró al escuchar el himno de su país en el podio.
"Tuvimos altas y bajas. En la segunda mitad del año fuimos muy fuertes. Hoy (por ayer) logramos el cuarto doblete, así que hay que felicitar al equipo. Trabajaron mucho", agregó.
Cayó así el telón de otra temporada de F.1. Por delante, después de que se acomode el mercado de pases, quedarán exhaustivos ensayos en la pretemporada y la incógnita de saber si 2010 será otro año propicio para los "chicos" o si, definitivamente, los "grandes" serán capaces de poner la casa en orden ...
ANSA, Reuters y AFP