MADRID, España (EFE).- Este fin de semana Italia intentará neutralizar un desesperante 9-0 en contra frente a Estados Unidos, en la final de la Copa Federación en una ocasión especial, dado que salen por primera vez como favoritas ante la ausencia de la número uno del mundo, Serena Williams.
Flavia Penetta, 11 del mundo, Francesca Schiavone, 17, y las jugadores de dobles Sara Errani y Roberta Vinci aspiran a conquistar en Reggio Calabria y sobre tierra batida su segundo título en cuatro años.
Estados Unidos no podrá contar con la menor de las Williams, que se dio de baja unos días antes de que Mary Joe Fernández, capitana del equipo americano diese el equipo, consciente de que había fracasado en su intento de atraer a la número uno del mundo a la final.
Así, la jovencísima Melanie Oudin, cuartofinalista en el Abierto de EE.UU., Alexa Glatch, Vania King y Liezel Huber, especialista en dobles, donde forma la mejor pareja del circuito junto con la zimbabue Cara Clack, aspiran al primer título americano desde 2000.
Italia conquistó su primera y única Copa Federación en 2006 contra Bélgica y luego perdió la de 2007 ante Rusia. La veteranía de Penetta y Schiavone, y su unidad de equipo, las llevó este año a ganarle a Francia en Orleans, por 5-0, y a Rusia, por 4-1. Repiten por tercera vez consecutiva la misma formación, y en la primera final en territorio propio se saben favoritas.
Estados Unidos llegó a la final recuperándose dos veces de un marcador desfavorable esta temporada. Superó un 2-1 adverso contra Argentina en Surpise (EE.UU.) y contra la República Checa en Brno para ganar en ambos por 3-2.
La baja de Serena Williams puede ser clave para que el conjunto americano mantenga la mala racha en este torneo que ha ganado ya en 17 ocasiones, pero que falta en su palmarés desde 1999, año del debut de las Williams en esta competición, precisamente contra Italia, cuando ganaron por 4-1.