MADRID (De un enviado especial).– Casi no se recuerdan palabras tan concluyentes de los labios de Lionel Messi. La clasificación del seleccionado argentino para el Mundial de Sudáfrica parece haberle dado otra soltura al futbolista de Barcelona, que sorprendió con un discurso sincero y, por momentos, desacartonado. Fue de un lado a otro con palabras directas, sabrosas.
Messi le concedió una entrevista a TyC Sports y cada respuesta del futbolista de Barcelona mereció una especial atención. Entonces, a los dichos... Primero explicó la sensación de haber entrado en Sudáfrica 2010 y las presiones de las que se despojó como referente del equipo. "A partir de ahora va a ser todo diferente. Vivimos momentos muy duros, sufrimos y nos sacamos un gran peso de encima. La mochila pesaba mucho porque veíamos que no estábamos de la mejor manera y porque todos nos pegaban. Nos pegaban de todos lados, quieras o no, nos afectaba y mucho", aseguró.
Alguna vez Diego Maradona dijo que si la selección no se hubiese clasificado, él hubiese sido fusilado. Consultado sobre el tema, Messi eligió una respuesta risueña, pero que pintó qué tan responsable se sentía: "Si no nos clasificábamos, yo era el segundo fusilado". Hubo más, mucho más, con palabras duras. "Son todas boludeces las que se dicen sobre mi sentimiento hacia la camiseta. Si no la sintiese, no haría tantos viajes y me chuparía un h… Me siento bien porque juego para mi país. Siento mucho la camiseta y quiero lo mejor".
Pero si de sentimientos se trata, la frase siguiente no dejó margen para la duda. Es más, habrá que esperar que repercusiones toma en la mismísima España. "Cambiaría todos los títulos que logré con Barcelona con tal de ganar el Mundial. Sería lo máximo. Ojalá sea mi Mundial, lo espero con muchas ganas. Estoy seguro que vamos a pelear y espero tener un buen nivel. Estoy segurísimo. Espero hacer lo mismo que hice y que hago en el Barcelona para darle lo mejor a la selección", manifestó.
Como hace algunos días, el delantero se esperanzó con el Balón de Oro que entregará la FIFA. "La verdad, me ilusiona porque es un premio importantísimo. Ojalá pueda ganarlo". Y también se atrevió y vio el calendario más allá del seleccionado argentino: le apuntó al Mundial de Clubes, que se jugará entre el 9 y el 19 del mes próximo, en Abu Dhabi. "La final puede ser entre Barcelona y Estudiantes de La Plata. Ojalá así sea y la ganemos nosotros".
Messi dijo mucho. Tal vez como nunca lo había hecho hasta ahora. Todo alrededor de la camiseta celeste y blanca, ahora con un lugar seguro en Sudáfrica 2010. Hacia allí se dirigen los sueños.