Por Xavier Prieto Astigarraga
De la Redacción de LA NACION
"Artistas del polo", calificó La Nacion a los protagonistas del Argentino Abierto, con el título del suplemento especial con que ayer anunció el máximo certamen del mundo. Como compenetrados con ese rótulo, como comprometidos a demostrar que lo eran, los actores de Ellerstina Etiqueta Negra vs. Alegría Air France ofrecieron un maravilloso partido de polo. Digno de aquella condición de principal torneo del planeta, que el Campeonato Argentino Abierto Movistar pudo lucir orgulloso con su encuentro inaugural.
Lo ganó el monarca de Hurlingham y Tortugas, por 20-15, pero Alegría mereció muchos de los aplausos que a borbotones sonaron en la cancha 2 de Palermo. Vaya paradoja: algunos jugadores de ambos bandos quedaron insatisfechos. En contraste, y al bajar de las tribunas, el público repetía lo lindo que había sido el espectáculo.
La había pasado bien la gente, como suele ocurrir en el primer turno de cada fecha del Argentino. Por varias causas. Una fue el polo por momentos excelente entregado por los dos cuadros. De Ellerstina es cosa conocida; del equipo chico se podía esperar que trabara el juego para no perder por mucho, pero Alegría hizo lo contrario: lo abrió todo cuanto pudo, salvo por un par de trencitos aislados. Otro factor de placer para la concurrencia fue la buena cantidad de tantos marcados de jugada (77%), sin penales: 27 sobre 35; apenas ocho fueron por vía directa de una bocha parada. Más: abundaron los golazos. Nueve fueron superlativos; otros, estupendos también, quizá no fueron registrados como tales en la planilla periodística porque ante tantos de calidad extrema, quedaron como sólo muy buenos. Los hubo con tiros desde lejos y a la carrera; con vistosas combinaciones de equipo; con corridas larguísimas (Juan Martín Nero recuperó una pelota como último hombre en un cuarto de campo y corrió hasta anotar del otro lado). Un espectador gritaba "¡astro!" cada vez que una acción (de cualquier conjunto) lo deslumbraba, y lo hizo varias veces.
Se decía que quienes menos lo disfrutaron fueron algunos de los propios hacedores del partidazo. Ellerstina, porque con tanto éxito reciente, debería haber hecho una diferencia grande contra un rival nueve goles inferior y porque no rindió como puede, aunque marcó 19 tantos de jugada. Alegría, que con una formidable primera mitad propia lo mantuvo a raya (9-9 al cabo del cuarto período), quedó con ganas de más, aun cuando sus 15 goles fueron un número plausiblemente inusual para el equipo chico contra el grande.
Así demostró que su 18-10 a Pilará en Hurlingham no fue casual. El defensor del título, en tanto, se dio ese partido de franco que puede permitirse y no vio resentida su etiqueta de favorito de Palermo.
Pero si de etiquetas se habla, una quedó confirmada y potenciada: el Argentino Abierto es el polo en su máxima expresión. Todo un arte del deporte.
12 lleva Ellerstina en fila. Cerró invicto Palermo 2008 (4 juegos), Tortugas (3) y Hurlingham (4) 2009, y ganó ayer en el debut en el Argentino.