"No es sencillo escapar al magnetismo de las analogías. El riesgo es generar diagnósticos erróneos y remedios fatales" , escribió ayer Claudio Jacquelin en su columna, en el suplemento Enfoques .
Se refería, por supuesto, a la actualidad de la política argentina y su recurrencia a métodos y situaciones de otros tiempos, pero bien podría aplicarse el concepto -en una analogía de la analogía, si se quiere- al presente de la selección argentina, y a la riesgosa tentación de recordar el pasado para creer en el futuro.
Después de lo sucedido en Madrid, dentro de la cancha, y en Zurich, dentro de la FIFA, está claro que ni siquiera con el pasaje a Sudáfrica confirmado han cesado las turbulencias en el vuelo hacia el Mundial: el equipo sigue sin ser eso, un equipo, y Maradona sigue sin salir de donde suele estar siempre, el ojo de la tormenta.
Es cierto, cuando faltan 205 días para la Copa del Mundo, no son pocas las coincidencias -todas negativas- con lo que se vivía hace casi 24 años, a pocos meses del Mundial de México, que culminaría de manera gloriosa. "Maradona cuestiona a Bilardo" , titulaba El Gráfico del 11 de febrero de 1986.
Del equipo, "preocupaban" ( El Gráfico , 8 de abril de 1986) estas cosas, entre otras muchas: "¿No resulta alarmante la escasa influencia positiva demostrada por hombres fundamentales como Maradona y Passarella?"; "¿Puede ser un medio campo de contención con Giusti-Batista?"; "¿Clausen y Garré son los marcadores de punta que exige la selección?"; "¿Sienten una auténtica motivación los jugadores que están en el cuadro argentino?" . Y en el mismo ejemplar, Maradona definía en una frase-título cómo se sentían los jugadores, después de un gira por Francia, Italia y Suiza: "Somos una selección perseguida" .
No hay que ser muy ingenioso para reemplazar aquellos nombres, en cada caso y con el partido más reciente como antecedente, por los de Messi y Tevez, los de Mascherano y Gago, los de Coloccini y Ansaldi, y, por último, los de todos en general. En cuanto a la persecución, nada mejor que el motivo que llevó a Diego a volar a Zurich en busca de la absolución y lo devolvió en Madrid con la convicción íntima de que el mundo estaba contra él.
Es cierto, también, que así como hay coincidencias, hay diferencias. Varias. Entre otras, en tres años y un mes de gestión, Bilardo había convocado a 58 jugadores; en poco más de un año al frente del seleccionado, Maradona lleva convocados a 81 futbolistas. Además, claro, en aquellos tiempos Bilardo dirigía y Maradona jugaba. Un dato no menor, como para no caer en la tentación de la analogía que puede generar... diagnósticos erróneos y remedios fatales.
acassano(hincha de ...)La cuestión es fácil. (1) En el 86 sobraban jugadores, ahora no. (2) Maradona, como entrenador, no es Bilardo ni de lejos (a pesar que Bilardo me me gusta, no hay dudas que sabe y además no es porfiado ni mal educado). (3) Hoy, atrás, en la defensa, el único que se salva es Demiclhelis; el resto es un colador. (4) Messi necesita un ladero (por donde sea) que le perrmita jugagar MUCHO MÁS CERCA del área. Si esto no existe, Messi va a seguir dando pobres rendimientos como hasta ahora. (5) En el medio campo, si Mascherano se recupera, es lo único rescatable, porque De María es flojo en defensa. No hay que hacer comparaciones sin sentido. En el 86 se lesionó antes de empezar el mundial Passarella (que era junto con Maradona lo mejor del equipo) y luego de un par de partidos, casi ni se notó su ausencia por la inteligencia de Bilardo en rearmar la defensa. Todo lo demás es fabricar falsas ilusiones.
eldiausa(hincha de ...)Bilardo venia de dirigir un espectacular Estudiantes con un espectacular mediocampo, donde junto tres exquisitos Ponce-Sabella-Trobbiani con la buena contencion de Russo.Bilardo ademas de tenerlo a Maradona, formó una defensa con líbero y 2 stoppers que fue una delicia. Bilardo sabía hasta que programa de television miraban los rivales. En fin, Bilardo es el mejor técnico de la historia del fútbol argentino y Maradona es el peor.
clamador
(hincha de:
C.A.I.)
Messi no es Diego y Maradona no es Bilardo. Alfonsín tampco es Cristina y en 24 años los jugadores argentinos se volvieron picapiedras de alta cilindrada. Del partido con España, me quedé pensando más en España que en Argentina. Cómo ese equipo de dandys exquisitos no nos vapuleó. Me parece que España tiene una debilidad de carácter que les pasará factura cuando enfrenten equipos con garra pero más talentosos que la Argentina.
centegol
(hincha de:
River)
en parte pienso lo mismo respecto de españa, pero en realidad lo pensaba hasta que ganó la eurocopa... haber ganado esa copa, que es básicamente un mundial sin argentina ni brasil, demuestra que algo cambió en la mentalidad de los ibéricos
buenik(hincha de ...)No veo tanta analogía. El Diego de hoy podría ser el padre de aquel, y como don Diego Sr. en el 86, no está para ponerse los cortos. Los jugadores del 86 en su mayoría no eran estrellas ni millonarios. Tenían un técnico en serio, que supo ver que contaba con el as de espada y planificaba en función de eso.. Y no creo en milagros, este equipo pasará la primera ronda si el sorteo le es muy favorable (Eslovenia, Ucrania y Nueva Zelanda).
Zanello100
(hincha de:
Central)
Porque habria que tratar de copiar todo el camino hacia el Mundial 86 si lo unico rescatable fue el mismisimo Mundial,entonces saquemosle provecho a esa parte de la historia que fue la que nos dio resultado todo lo demas para que?