SANTIAGO DEL ESTERO.- Los 45 grados de sensación térmica que ayer agobiaban en el horno del estadio de Quimsa, donde empezó la Final Four de la Liga Sudamericana, pueden significar apenas un detalle más para el desgaste que sufren los equipos argentinos que participan de este cuadrangular. "Nosotros jugamos a no lesionarnos", aseguró Juan Parola, DT de Libertad, de Sunchales. Y agregó: "Los cambios no son tácticos. Cuando mi asistente me avisa que tal jugador ya tiene 20 minutos jugados, inmediatamente lo saco".
El local Quimsa, que ya sumó 29 partidos desde el 20 de agosto y acumulará 13 en 24 días, junto con Sionista, de Paraná, y el propio Libertad, están jugando dos torneos simultáneamente y aún pueden ingresar en la Liga de las Américas (la jugará el campeón de este certamen) y están a punto de clasificarse para el Súper 8 de fines de diciembre. Los tres equipos ocupan los primeros lugares de la Zona Norte. "Yo tengo que utilizar 10 jugadores y cuando puedo uso 11 o 12", dice Carlos Romano, técnico del conjunto santiagueño, uno de los que más trajín padece a esta altura del año. "Esto es un desastre. Está mal organizado. No se pueden jugar tantos torneos juntos", afirmó Román González, pivote de Quimsa. "Encima, salvo rara excepción, nunca viajamos en avión", acotó. Parola también se molestó por las distancias: "La semana próxima vamos a Formosa, luego a Corrientes y después de vuelta a Santiago. Es terrible".
Todos se quejan. Tanto que ni siquiera se acuerdan del calor santiagueño, que según el pronóstico mañana llegará a los 50 grados de sensación térmica. Sentado en la tribuna, Román González, hace un preparado con su botellón de agua y se lo toma en pocos minutos mientras observa el partido de apertura.
En esta época del año, en el embudo se juntan torneos locales e internacionales, la cuestión lleva, a veces, a elegir un certamen. A Libertad lo invitaron a la Liga de las Américas, pero se negó, para concentrarse en la Liga Nacional. "Nosotros queremos la Sudamericana", asegura Román González: "Por que la perdimos el año pasado en la final, porque somos locales y porque es el objetivo desde principio de temporada", dice.
Atenas, que no juega aquí, pero que por ser actual campeón argentino intervendrá en la Liga de las Américas, pidió organizar el cuadrangular clasificatorio porque ésa es su meta. "Queremos ganarla", afirmaba hace unos meses el presidente Felipe Lábaque. Para Sionista, el plantel más modesto de todos los que tienen actividad internacional, lo importante es hacer experiencia y apuntarle al trofeo que más cerca tenga. No hay otra. Hay que elegir. Es necesario ponerse un objetivo y perseguirlo; y resignar otros para no agotar las energías. Porque la Liga Nacional recién termina en junio.