CARDIFF (De un enviado especial).- Bronca, dolor y rostros apesadumbrados. En el vestuario argentino, el ánimo no era el mejor tras la caída frente a Gales. Con autocrítica y cierta preocupación por algunos errores cometidos tanto el head-coach, Santiago Phelan, como los jugadores no se fueron conformes del Millennium Stadium.
Los Pumas bajaban desde el vestuario a un nivel subterráneo de este gigante estadio, algunos aún con la derrota bien fresca, sin haberse dado una reparadora ducha después de la batalla, que dejó heridas. "Regalamos tres tries. Son errores muy claros que hay que repasarlos como equipo, desatenciones que no se pueden cometer a este nivel. La semana pasada, tuvimos más disciplina y control", señaló el capitán Juan Martín Fernández Lobbe. "Es una lástima. Da mucha bronca, porque se va otra oportunidad de venir y ganar en el Millennium. Trabajamos mucho, pero no se dieron las cosas", completó Corcho , que se lamentó por la tercera conquista de los galeses, que según él se produjo por una mala decisión suya, justo cuando la Argentina se había puesto 16-23 y con posibilidades de dar vuelta el marcador.
Phelan hizo autocrítica: "Queríamos dar un paso adelante y no fue así. El equipo no rindió lo que podría haberlo hecho. No logramos mantener el nivel de concentración del partido con Inglaterra y eso nos perjudicó". Tati se lamentó por los errores: "Llega un momento en que con la garra no alcanza. La Argentina dejó todo en la cancha, pero se equivocó bastante con la pelota. Contra equipos de primer nivel, como Gales, las desconcentraciones se pagan con puntos en contra. Para jugar a este nivel de rugby, uno tiene que estar atento los 80 minutos. Nos falta madurez".
Gonzalo Tiesi fue analítico: "Hay más cosas negativas que positivas para rescatar. Casi en ningún momento fuimos protagonistas. Regalamos 15 o 20 puntos con un equipo que no te perdona y esas desatenciones las pagamos caras. Ahí, estuvo la gran diferencia". "En un partido internacional, no podés regalar tres tries. Así y todo, a los 60 minutos, estábamos 23-16. Es una enseñanza grande para los más nuevos. Distracciones así, como las del primer try, se pagan muy caras. No pueden pasar más", advirtió el experimentado Mario Ledesma. La acción del primer try de Gales generó pesar entre los jugadores argentinos. "Nos pasó de boludos. Esperábamos que pateara, que era lo lógico. Nunca hay que dar nada por sentado", dijo Ledesma. "Estábamos convencidos de que había pedido palos. No hay excusas", acotó Patricio Albacete.
El plantel destacó algunos aspectos positivos. "En defensa, no nos quebraron la línea de ventaja. También, generamos buenas fases ofensivas. Debemos estar más finos para definir y tomar buenas decisiones. Son cosas que te da la experiencia", explicó Fernández Lobbe. "Hubo momentos de muy buena presión e intenciones de atacar. Sin embargo, no fue organizado ni ordenado. Los esfuerzos individuales a veces no prosperan", señaló Phelan.
Una fiesta roja se vivió en el Millennium Stadium, donde algo más de 53.000 galeses celebraron, casi todos vestidos con la camiseta de su seleccionado, la victoria frente a los Pumas. Hubo fuego para la bienvenida a los jugadores locales, mientras que por la lluvia el encuentro se jugó en un escenario techado, una de las posibilidades que da el estadio. "Era como la Bombonera, no podías escuchar a ningún compañero", remarcó Martín Rodríguez Gurruchaga al describir la atmósfera.