Cristian Luchetti en el predio de Banfield, en Luis Guillón, vive un momento ideal en el club del Sur, donde logró el ascenso a la primera división en 2001 | Federico Castro OliveraDe la Redacción de LA NACION .- Olvidate, Racing no nos va a regalar nada, yo sé lo que te digo. Lo que pasó con Vélez no tiene nada que ver. Nadie creía que le podía ganar a Estudiantes, ¿no? Va ser rejodido el partido el domingo con la Academia. Escuchame, ¿quién gana el Prode acá? Nadie. ¿Sabés quién puede ganar el Prode? El que no sabe nada de fútbol. Es imposible saber qué equipo va a ganar un partido.
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Con la frescura de siempre. Su esencia es la misma, no lo modifican las circunstancias. El capitán del líder del Apertura se conduce con la naturalidad que lo caracteriza, aun cuando está en una situación de privilegio: en la cima del campeonato y cada vez más cerca del gran sueño de ser campeón. No lo altera a Cristian Luchetti, de 31 años, ni estar en la punta del torneo, ni estar bajo la mirada de todos... vive con tranquilidad el momento, intenta disfrutar de un instante de los que hay pocos en el fútbol.
Los números que ostenta Banfield son importantes. Encandila con los goles de Santiago Silva y el vértigo de Sebastián Fernández y James Rodríguez. Sin embargo, también las estadísticas lo favorecen en el lugar donde Luchetti es un personaje dominante: tiene la valla menos vencida del torneo con apenas siete goles en contra y en ningún partido de las 15 fechas le marcaron más de un tanto. Cuando se habla del tema se encarga de destacar que el trabajo es compartido con los hombres de la defensa: Barraza, Méndez, López y Bustamante.
–¿Qué tiene Banfield que antes no tenía?
–Creo que el convencimiento, porque casi somos los mismos jugadores que el torneo pasado. Quizá la confianza, el estado de ánimo que se potencia cuando crees en vos mismo y sentís que no sos menos que nadie. Me parece que eso nos llevó a darnos cuenta de que podíamos pelear el campeonato. Y creo que hasta ahora se vio todo eso.
–¿Y cuál es la mayor virtud?
–Si llegamos a esta altura del certamen como punteros se lo debemos a la paciencia con la que encaramos los partidos. No somos un equipo que genere seis o siete situaciones de gol por partido. Sabemos aprovechar los momentos que tenemos. Conocemos nuestras limitaciones, y eso es muy importante en este fútbol.
–¿Que los miren más que antes los carga más de presión?
–La verdad es que no estamos acostumbrados a salir de un entrenamiento y ver 100 periodistas o prender la tele y que hablen de Banfield, es algo nuevo. Creo que nos lo hemos ganado. Ojo, puede ser que hablen bien o mal, porque pueda haber alguno que no le guste cómo juega el equipo. Pero estamos ahí y es importante.
–¿Así se descubre el equipo?
–No hay secretos en el fútbol, todos los partidos son televisados. No hay misterios. Todos sabemos a lo que juegan los rivales. Nosotros somos un equipo ordenado y que no ha cambiado en casi todo el campeonato la forma de jugar. Por eso ahora no lo vamos a cambiar.
–Se habla mucho de los goles de Silva, pero en la defensa también están en un gran momento...
–Todos colaboramos en las dos áreas. Por supuesto que tenemos jugadores clave que están pasando por un momento importante. Pero le doy valor a todos los muchachos por igual. Quizá de los que menos se habla son los más importantes, los que hacen el trabajo sucio. El que hace que la pelota llegue arriba, los que hacen que tengamos pocos goles en contra. Que seamos un equipo sólido y ordenado. Más allá que hay dos o tres jugadores que se están destacando, me parece que hay un mérito de todo el equipo. Ojo, no sólo de quienes nos toca entrar el día del partido, sino todos. Estamos comprometidos y eso ayuda a que podamos vivir este presente.
–Hace un tiempo decías que te costaba disfrutar dentro de la cancha, ¿ahora es distinto?
–Son pocos los momentos que uno disfruta en el fútbol. Y este es uno de los que se puede disfrutar, pero no tengo dudas de que a lo largo de mi carrera y de la mayoría de los jugadores, son seis meses o un año que disfrutás y después sufrís. O porque te quedaste afuera de alguna competencia o porque peleás el descenso. Mirá cómo serán las cosas que sabemos que, quizás por la ilusión de la gente, si no se da lo que tanto queremos, van a hablar de fracaso...
–¿Cómo vivís este momento de estar tan cerca del título y justamente en Banfield, tu casa?
–He vivido lindos momentos acá. El ascenso en 2001 y la participación en las Copas, pero esto de estar punteros y con posibilidades firmes de ganar un campeonato es impagable. Vivir este momento con Banfield no tiene precio.
–Y... ¿proyectás algo ya?
–El partido con Racing, nada más. Poder ganar y seguir arriba.