ROSARIO.- Pasan los días y el clásico rosarino no se extingue. A la mesa de la confitería en que está sentado Roberto Sensini se acerca un hincha de Newell´s y despliega un póster autografiado que traía enrollado. Es del Chango Gramajo, el ex puntero de Rosario Central que amargó más de una vez a Newell´s en la década del 70. "Aunque fue verdugo nuestro, el Chango es amigo mío. ¿Sabés Roberto?, él me anticipó que el clásico terminaba 2 a 2", le dice el simpatizante. Sensini sonríe y le contesta: "¿También te adelantó todo lo que íbamos a sufrir?" Bajo los efectos del clásico, el técnico analiza las posibilidades de su equipo en la recta final de la lucha por el título.
-¿Qué les respondés a los que dicen que tras el empate de Newell´s en el clásico, el triunfo de Banfield ante Independiente vale un campeonato?
-Que todavía no hay nada dicho. Nos dolió no ganarle a Central, pero si lo hacemos en los cuatros partidos que restan podemos ser campeones. Reconozco que Banfield es un muy buen equipo, tiene sus méritos y viene derecho. Te desgasta hasta que te gana. Y afuera de la cancha los veo muy equilibrados, con un técnico (Falcioni) que envía un mensaje mesurado.
-¿Quedó entero Newell´s después del clásico?
-Hay que demostrarlo, pero creo que sí. Nos sorprendieron, no estábamos acostumbrados a recibir dos goles. Nuestra defensa era uno de los puntos fuertes. Pero mostramos agallas y orgullo para salir adelante.
-¿A quién te hace acordar Boghossian?
-A Palermo, tiene movimientos parecidos. Es inteligente y no le falta buena técnica. No tiene complejos para buscar el gol. Ahora que explotó espero que no lo vendan porque tiene contrato hasta junio.
-Si no son campeones, ¿la clasificación a la Copa Libertadores los dejaría satisfechos?
-Cuando uno tiene el plato lleno adelante es difícil conformarse con menos. Seguimos pensando en que podemos ser campeones. En algún momento Banfield puede perder puntos. Hace rato que no hay un campeón invicto.
-La lucha por el título se despejó en un par de fechas. Había varios candidatos, pero sólo quedaron Banfield y ustedes.
-Sí, yo creía que también iba a llegar más arriba Colón, pero bueno, hubo cruces entre los que venían arriba y ahí alguno siempre queda en el camino. Al principio pensaba que el torneo estaba entre Vélez y Estudiantes. Creo que a Vélez lo "mató" la Copa Sudamericana.
-Newell´s venía de ser 15° en el torneo anterior y tuvo un recambio importante en el medio y en el ataque. ¿Esperabas esta campaña?
-Estábamos obligados a mejorar lo hecho. En el Clausura, el juego no había sido malo, pero no nos acompañaron los resultados. Ahora, por fortuna, los refuerzos se acomodaron bien y hay muchachos de experiencia, como Bernardi, Schiavi y Peratta, que son importantes por lo que transmiten.
-¿Qué opinás del nivel general del campeonato?
-Es muy parejo. Me llama la atención que haya tantos golpes y fricciones. Los jugadores no miden bien muchas situaciones y terminan destruidos. Me impresiona cuando los veo en el vestuario después de un partido. Se juega más con el físico que con la cabeza.
-¿Te estás formando un nombre como técnico en la Argentina para algún día dirigir en Europa?
-Si con el tiempo se da, bien. En Europa establecí buena relación con mucha gente, pero primero tengo que demostrar si soy capaz en la Argentina. Si uno lo demuestra acá, puede dirigir en cualquier lado. La experiencia que tuve en Udinese no la repetiría. Terminé de jugar y de un día para el otro estuve al frente de un plantel que tenía problemas de vestuario. Debí tomarme un tiempo.
-¿Qué jugadores del resto del torneo te gustaría tener?
- Me gusta mucho Salvio, es desequilibrante. También Enzo Pérez, a quien tuve en Estudiantes.
-Volviste a Newell´s como técnico después de 20 años. ¿Trabajar ahora con un plantel es muy diferente a lo que era en tu época de futbolista?
-Los tiempos cambiaron. Antes había más respeto. Cuando yo empecé, los chistes los hacía con los pibes de mi edad. A la mesa de los más grandes, como Theiler, Martino, Scoponi o Llop, no nos sentábamos. Ellos podían tomar vino, nosotros no. Son tonterías, pero marcan la relación. En un entrenamiento, un pibe nunca le tiraba un "caño" a un grande. Antes había más gente madura y de experiencia. Cuando yo subí a primera, había jugadores que hacía cuatro años que trabajaban con el Indio Solari. Ahora hay muchos más pibes, un recambio constante.
-¿Te tocó frenar a algún pibe por mal comportamiento?
-Seguro. Tengo que hacer más hincapié en los jóvenes. Al Flaco Schiavi, por poner un ejemplo, no tengo que decirle nada, es un jugador hecho. En cambio, sobre Machuca, Fideleff, Roselli, Formica, hay que estar más encima. Cuando lo sacamos a Formica le hicimos ver que no era una cuestión personal, porque el chico tiene influencias de afuera que no son buenas. Están los representantes que les dicen "este [por el técnico] no entiende nada, te saca a vos porque sos un pibe". El entorno de los jóvenes muchas veces no ayuda, es poco inteligente.
-¿Cuentan sus problemas los jóvenes?
-El profe Hernán (Puerta) está muy encima de ellos. Cuando alguno tiene un problema, se juntan a comer. A él le cuentan más cosas que a mí. El entrenador es el último que se entera. El Pitufo (Marcelo Grioni, ayudante de campo) también tiene llegada con los pibes. Yo les hablo de cosas más técnicas, de por qué juegan o qué les están faltando.
El ingreso de Franco Dolci por Alexis Machuca sería el único cambio que tendría Newell´s para visitar a Colón el lunes que viene, por la 16a fecha del Apertura. La agónica victoria del conjunto sabalero sobre Estudiantes en el partido adelantado de la última fecha, le agregó atracción al choque.