El festejo argentino durante la última Liga Mundial, una historia que buscará repetir en 2010 - ArchivoSi el año pasado la Argentina volvió a sentir la satisfacción de luchar mano a mano con las potencias, 2010 será el momento de consolidar esa realidad.
Con el Mundial de Italia y la Liga Mundial por delante, el entrenador de la selección, Javier Weber, tendrá en sus manos la posibilidad de afianzar a un equipo que ha dado sobradas muestras de capacidad y ambición, y con el que pretende dar el siguiente paso en el plan que apunta, como objetivo final, a los Juegos Olímpicos de Londres 2012.
Aquella declaración del técnico de que la Argentina debía llegar a colocarse entre los mejores 8 equipos del mundo, dicha con la entonación con la que se enuncian los grandes objetivos, se ve hoy como mucho más terrenal tras un 2009 exitoso, tanto entre los mayores como entre los juveniles.
Las pruebas de este año tendrían que elevar la vara con la que Weber mide al equipo a nivel internacional. La Copa del Mundo, que se disputará del 24 de septiembre al 10 de octubre en tierras italianas, será el gran objetivo de la temporada. En la primera fase, la selección nacional compartirá el grupo D con Estados Unidos, Venezuela y México, una zona que invita a pensar en que clasificarse para la siguiente etapa, a la que arribarán los tres mejores equipos del grupo, no debería ser una utopía. "Tenemos al campeón olímpico, Estados Unidos, que es un rival de mucho peso y con historia; a Venezuela, que es una selección del mismo nivel de la Argentina, a la cual le hemos ganado en el último Sudamericano, y a México, que, en teoría, es el rival más débil del grupo. Habrá que ir partido por partido, pero estoy muy conforme con el grupo, y también me gusta mucho la ciudad de Reggio Calabria, en el sur italiano", analizó Weber.
El argumento principal con el que el equipo argentino intentará volver a mezclarse entre los grandes será, seguramente, el mismo que tan buenos resultados dio en 2009, con la clasificación al Final Six de la Liga Mundial, el subcampeonato en el Sudamericano y la clasificación para el Mundial: el balance entre la experiencia de los consolidados, como Spajic, Meana y Porporatto, más la dinámica de los más jóvenes, como Quiroga y García, a quienes Weber les dio la responsabilidad extra de asumir la capitanía y la subcapitanía del equipo.
A esta conjunción exitosa habrá que agregarle, también, la posible proyección de algunos integrantes de la selección juvenil, de destacada tarea en los últimos tiempos.
Pero además del Mundial de Italia, el conjunto nacional tendrá una nueva oportunidad de participar del cuadro final de la Liga Mundial (ver aparte), lo que asegurará la continuidad del roce competitivo con las potencias, sea cual sea el resultado en la fase previa. La cita será en Córdoba entre el 21 y el 25 de julio y representará la tercera participación argentina en un Final Six. El objetivo, claro está, será mejorar el quinto puesto que se obtuvo en 2009.
Será un año de búsqueda de resultados, teniendo en cuenta el auspicioso presente que ha demostrado tener el equipo, pero también se trabajará pensando en los objetivos planteados a largo plazo. Como si fuera necesaria una reafirmación de todo lo bueno que se hizo hasta aquí, Weber y sus jugadores pelearán por nuevos logros. Con la misma ambición de siempre.
La decisión de la Federación Internacional de Vóleibol (FIVB) de otorgarle la organización del Final Six de la Liga Mundial a la Argentina fue tomada por los dirigentes locales como una muestra de confianza y respaldo hacia la gestión del voleibol argentino.
El certamen será, además, uno de los acontecimientos deportivos que formarán parte de los festejos por el Bicentenario de la Revolución de Mayo de 1810, organizados por el gobierno nacional.
La cita con los mejores equipos del mundo será entre el 21 y el 25 de julio en el estadio Superdomo Orfeo, de Córdoba, y aunque no será la primera vez que la Argentina reciba a la instancia final de la Liga Mundial, en esta ocasión la expectativa es distinta. El quinto lugar del año pasado invita a ilusionarse con que se pueda mejorar ese resultado, de la mano de la ventaja que siempre brinda la localía.
De la única vez que nuestro país recibió al certamen ya pasaron unos diez años: fue en 1999, en Mar del Plata, y la Argentina quedó en el último lugar.
El sistema de juego de esta Liga Mundial 2010 será el mismo que en las ediciones anteriores, con 16 equipos distribuidos en cuatro grupos, de los cuales se clasificarán para la fase final los cuatro primeros de cada zona más la Argentina (por ser el organizador) y el mejor de los segundos. En esa fase previa,la selección nacional compartirá el grupo D con Cuba, Polonia y Alemania.
La presencia argentina en los mundiales está marcada por la irregularidad en cuanto a los resultados obtenidos. La mejor posición histórica del seleccionado fue el tercer lugar logrado en el Mundial de 1982, que se jugó en Buenos Aires.
1949/52/56............ No participó
1960.................... 11°
1962/66/70/74........ No participó
1978.................... 22°
198.................... 23°
1986.................... 7°
1990.................... 6°
1994.................... 14°
1998.................... 11°
2002.................... 6°
2006.................... 13°
El cronograma del Mundial
25 de septiembre ante Venezuela
26 de septiembre ante México
27 de septiembre ante Estados Unidos
La Argentina estará en el grupo D del Mundial de Italia, cuyos encuentros se jugarán en Reggio Calabria. Los mejores tres equipos de la zona se clasificarán para la segunda fase del certamen.