Los goleadores son las piedras preciosas de los mercados de pases. Sus nombres siempre seducen y entusiasman a los hinchas, aunque por algunos días quienes son consideradas las estrellas fueron desplazadas de la vidriera, quedaron relegadas a un segundo plano. Por algunas horas, el foco se trasladó a los defensores, que repentinamente se constituyeron como quienes marcan el pulso de las las transferencias del fútbol criollo, con miras al primer semestre de 2010. La presentación de Nelson Benítez en San Lorenzo, la partida del uruguayo Andrés Scotti, de Argentinos a Colo Colo, de Chile, y las avanzadas negociaciones de Newell´s para sumar a Agustín Alayes, de Estudiantes, modificaron el clásico panorama.
Es San Lorenzo el equipo de los grandes que incursionó con mayor éxito en materia de refuerzos. Primero, con el volante Sebastián Rusculleda; ahora, con la repatriación del lateral izquierdo Benítez, una negociación que se truncó cuando el conjunto del Bajo Flores intentó incorporarlo para jugar la última Copa Sudamericana. El cordobés, de 25 años, forjado en las inferiores de Lanús y cuyo pase pertenece a Porto, de Portugal, firmó a préstamo, por un año. Por la operación, el Ciclón abonará 240.000 dólares, mientras que la opción de compra asciende a US$ 1.800.000.
Y mientras el Ciclón suma, Argentinos se desprendió de un jugador que le ofrecía experiencia y jerarquía al entrenador Claudio Borghi. La partida de Scotti a Colo Colo, campeón del fútbol chileno, se entrecruza con la posible incorporación de Alayes a Newell´s.
Para el argentino Hugo Tocalli, que dirige a Colo Colo, el defensor de Estudiantes era una de las prioridades, y aunque las partes habían llegado a un acuerdo la revisión médica a la que se sometió el zaguero -recuperado de la rotura de los ligamentos de la rodilla izquierda- frustró la contratación. Entonces, los colocolinos le apuntaron a Scotti -también estaba en carpeta Paolo Goltz, el capitán de Huracán-, y ayer en la página oficial de la entidad chilena se anunció la incorporación. Pasado mañana, el uruguayo, que en 1999 jugó en Huachipato, de Chile, será examinado por los médicos.
La tristeza que invadió a Alayes por el fallido pase se esfumó en cuestión de horas. Y fue un chileno quien le abrió las puertas de Newell´s, ya que las dilaciones y la problemática surgidas con Marco Estrada -los rosarinos pretendían un préstamo, Universidad de Chile deseaba una venta- determinaron que los dirigentes pidieran condiciones por el defensor de Estudiantes. Mañana le realizarán los estudios de rigor y, de ser superados, quedará por resolverse si la operación se efectuará a préstamo o si Newell´s adquiere un porcentaje del pase.
Los tres defensores movilizaron un mercado de pases que se ofrece cauteloso y les quitaron protagonismo a los goleadores, las joyas en materia de refuerzos o ventas. Desde hoy, seguramente los nombres del colombiano Jackson Martínez, Claudio Bieler, el uruguayo Emiliano Alfaro, Luciano Figueroa, Alejandro Papu Gómez, Andrés Franzoia, los paraguayos Pablo Zeballos y Javier Velázquez volverán a ilusionar y serán emparentados con uno o varios clubes.
Mientras, los dirigentes se desplazan con prudencia. La crisis económica que padecen los clubes impide enseñarse demasiado pretencioso, porque para la concreción de una operación se debe extremar el ingenio, defender y discutir hasta los mínimos detalles. Frente a la complejidad, las conversaciones se dilatan, cada paso que se toma demanda un enorme esfuerzo, y esa lentitud en la resolución se estrella con las necesidades y las esperanzas de los entrenadores, que desean contar con los refuerzos cuando el plantel empieza con los trabajos de pretemporada. Nada más alejado de la realidad que impera en la Argentina, porque el nuevo año ya llegó, el calendario aprieta y aquellos nombres que en diciembre pasado fueron presentados en interminables listas como posibles soluciones todavía no aparecen.