"Lanús puede cubrir los déficits operativos de tres gestiones y media", dice Alejandro Marón, ex presidente y máximo responsable de que la entidad granate haya sido la que más dinero ganó el último año: $ 12.788.267,37. "Separamos casi 10 millones de euros para el banco", agrega. Con pérdidas operativas anuales, es decir, sin contar las transferencias de jugadores, que ascienden a 3,3 millones de dólares, Lanús puede darse el lujo de invertir en refuerzos para su plantel e infraestructura sin correr riesgos.
En Mendoza, los dirigentes de Godoy Cruz se jactan de pensar el club como una empresa. "Nos gusta actuar en el fútbol como en nuestros negocios y nuestra vida privada", reconoce José Manzur, vicepresidente de la entidad, que tuvo números positivos por 650.000 pesos y no tiene pasivo. "La única forma de crecer es con superávit, y nosotros queremos proyectar a Godoy Cruz en el mundo", agrega.
Colón también mostró resultados halagüeños. El club santafecino, con 2.430.000 pesos, consiguió el mejor número de su historia. Y va por más: renovar su estadio y potenciar su equipo para, de una vez por todas, conseguir un título.
Chacarita, pese a ser un equipo que acaba de llegar a primera, se dio el lujo de cerrar el ejercicio del ascenso con números aceptables, e incluso ganar unos billetes ($ 170.000). "Tomamos un club muerto y hoy tenemos 8000 socios y ya llevamos invertidos cinco millones de dólares en la cancha", se entusiasma Darío Villarroel, vicepresidente de la entidad de San Martín. El quinteto de buenos alumnos lo completa Racing, cuyo primer balance desde que volvió a manos de los socios reportó un superávit de $ 2.687.137.
850 mil dolares recibiría Martín Palermo de Boca durante la temporada, cifra que lo convertiría en el jugador mejor pago