En esta época, cuando el Abierto de Palermo es un recuerdo y cuando el calor es el que manda, aparece una competencia que ya suma muchos años por las playas argentinas. Se trata del beach polo, una variante de este deporte que a la espectacularidad natural del juego suma la posibilidad de verlo en un lugar distendido y con los caballos a muy corta distancia.
Ayer, con una buena asistencia de público, se estrenó en el balneario Villa Faraz de Mar de las Pampas el 17° Grand Slam Grupo Sancor Seguros Beach Polo. Fuera de la actividad tradicional, este circuito es el principal en nuestras costas y los espectadores siguen bien de cerca las destrezas de los polistas sobre los caballos, más allá de que las reglas que se ponen en práctica no son las mismas que se utilizan en la temporada (hay más libertades).
En el certamen, intervinieron ocho jugadores (de entre 6 y 8 goles de handicap), que fueron divididos en cuatro formaciones de dos hombres cada uno. El equipo Nisan Azul, conformado por Ramón Izaguirre y Ezequiel Martínez Ferrario, se adjudicó la Copa de Oro BGH al superar en el encuentro decisivo por 3-2 a Nissan Blanco (Gonzalo Fucci y Santiago Marambio); en la definición, Martínez Ferrario convirtió dos goles. En la otra final, por la Copa de Plata, Hotel Reviens, Nissan Verde (con dos tantos de Nicolás Eurnekian, que estuvo acompañado por Francisco Fucci) derrotó por 3-1 a Nissan Colorado (Rodrigo Fucci y Manuel Alvarez). En su debut, el campeón de este torneo superó por 2-1 a Nissan Colorado, mientras que el subcampeón dejó en el camino a Nissan Verde por 3-1.
Otra variante del polo. Un deporte que sobre cualquier superficie mantiene su espectacularidad.