MELBOURNE.- Juan Martín del Potro volvió a entrar en la cancha y lo hizo con todo, casi como si el tiempo no hubiera pasado, como si el descanso y la preparación no le hubieran sacado ritmo ni concentración. Fue en una exhibición, pero valió la pena verlo medirse de nuevo entre los mejores y vencer al croata Ivan Ljubicic por 6-3 y 6-3 en la rueda inicial del AAMI Classic, certamen por invitación que es una tradición la semana previa al Abierto de Australia.
El cuadro es un lujo, un excelente aperitivo para el primer Grand Slam de la temporada. El rival del tandilense en la semifinal del torneo será
ante el francés Jo-Wilfried Tsonga, verdugo del sueco Robin Soderling por 7-6 (7-0), 6-1. Por el otro lado del cuadro, Fernando Verdasco venció al chileno Fernando González por 7-5, 6-1 y chocará con el serbio Novak Djokovic, que eliminó al alemán Tommy Haas por 6-2 y 6-3.
Aunque es una exhibición, para Del Potro se trata de una ocasión especial. Aquí fue donde Guillermo Vilas ganó dos veces el Abierto australiano, sobre césped. Y se trata del lugar y el único torneo -por ahora- en el que el tandilense disfrutará del cuarto lugar del ranking mundial al que accedió esta semana, ya que la próxima volverá a cederlo ante el escocés Andy Murray.
Salvo algunos problemas para cerrar el partido, Del Potro mostró un buen ritmo dentro de la cancha. Afuera, algunas horas antes, en la conferencia de prensa, también le dijo cosas interesantes a su ocasional entrevistador, el ex tenista Wayne Arthurs.
-¿Cómo te cambió la vida ganar el US Open?
-Cambió un poco. Pude estar un tiempo en mi país, disfrutando con mis amigos, mi familia. Y también hice una buena preparación, así que ahora busco ganar otro Grand Slam aquí en Melbourne.
-¿Cómo se siente haber sido el deportista del año en tu país? Lo lograste por encima de Lionel Messi, no está mal.
-Pienso que Messi es mejor. El hizo mucho en su deporte. Yo estoy haciendo lo mío. Espero ser como él en el futuro, pero jugamos a deportes diferentes y tener que enfrentar a jugadores difíciles como éstos que están acá es muy duro para los nervios.
-¿Qué tan difícil es, psicológicamente, llegar a un Grand Slam habiendo ganado ya uno?
-Es duro. Pero especialmente aquí, en Melbourne, será el primer Grand Slam, así que será duro para todos. Estuvimos practicando duro. Quizá no estemos al ciento por ciento. De todas formas, trataré de jugar al máximo, quizá como en Nueva York. Estaré en buena forma las próximas dos semanas.
-?Sentís que ahora tenés mucha más confianza como jugador, al haber triunfado en un Grand Slam?
-Sí, un poco. Claro que ganar un Grand Slam significa mucha motivación para seguir trabajando y mejorando. Pero estos muchachos juegan un muy buen tenis y todos los partidos son duros.
Del Potro dijo también que le encantaría ver un torneo de la serie Masters 1000 en la Argentina, pero fue de esas preguntas sin mucho sentido, que obtuvo una respuesta de compromiso.