El conductor del automóvil identificado con el 902 del rally Dakar provocó esta noche un escándalo en la recepción del Hotel Hilton de esta ciudad.
El individuo llegó a bordo del vehículo cargado de equipaje e ingresó a toda velocidad y de contramano en el sector de ascenso y descenso de pasajeros. El individuo, que aparentaba tener poco menos de 40 años, cabello corto y negro, contextura y estatura mediana, piel bronceada y hablaba en inglés estaba acompañado al menos por una mujer rubia que portaba equipos fotográficos profesionales y que tampoco parecía hablar español.
El personaje hizo caso omiso de los pedidos de los empleados de hotel que le advirtieron que había entrado de contramano, a lo que contestó que ya lo sabía. El sector por el que entró exedido de velocidad tiene efectivamente una señal internacional de contramano que nadie que conduzca con atención podría dejar de ver Nada la importó que había interrumpido el tránsito, pasó por delante de otros pasajeros que habían llegado antes. Ante la insistencia de los empleados, los insultó a los gritos y no se retiró hasta que terminó de bajar sus cosas, tras lo cual giró en "u" salió a toda velocidad e imprudentemente a la calle donde violó por lo menos una luz roja.
Toda la secuencia fue advertida por este periodista de LA NACION presente en el lugar.