Twitter: @gordovalarco
Se acerca, inexorablemente, el viernes 29. Dirigentes, técnicos, jugadores, hinchas y, fundamentalmente, directivos de AFA, están prendiendo velas. Empieza el Clausura y todos, absolutamente todos, piden por un torneo con buenos arbitrajes.
Terminada la pretemporada de los pitos en el predio de Ezeiza que incluyeron, además de la puesta a punto en lo físico, muchas charlas con Miguel Scime y Angel Coerezza, los referentes de la DFA (Dirección de Formación Arbitral), los hombres de negro se preparan para un campeonato que los tendrá en el ojo de la tormenta. Aún no se se aclaró lo que realmente ocurrió con Anibal Hay, que pasó con la investigación sobre los patrimonios de los árbitros, si Jorge Romo, titular del Colegio, fue echado y luego reincorporado. Son muchos temas que al no tener respuestas ciertas, terminan poniendo un manto de duda sobre la credibilidad del referato argentino.
Horacio Elizondo, un referente como pocos y actual instructor de FIFA, abandonó la DFA por enfrentamientos con Romo que no tenían vuelta atrás. Había comenzado un trabajo de convencimiento de que se podía mejorar el nivel, que había plantel como para garantizar buenos arbitrajes. Iba tras ese objetivo, no pudo cumplirlo, era él ó Romo. Se tuvo que ir y el presidente del Colegio, tomó su renuncia como una muestra más de poder. Recordemos que la función de Romo, no es menor: es el encargado de la designación de los pitos, para los torneos locales. A dedo o por sorteo. También digita quienes van a los Mundiales y a los partidos de orden internacional. Esto lo hace desde 1991. Sin embargo, a Elizondo lo volvió a llamar Julio Grondona, para ver si quería volver, en una doble función administrativa-técnica, ya que trabajaría codo a codo con Scime y Coerezza. La respuesta de Elizondo fue negativa. Guillermo Marconi y Alejandro Toia, titulares del SADRA y AAA, respectivamente, trataron de convencerlo y fue en vano. Estos últimos lo quieren a Horacio dentro de la estructura arbitral, sin importarles el cargo. El problema es que mientras esté Romo, su regreso es imposible. Mientras tanto, se acerca el 29 y la incertidumbre, crece día a día.