El último contacto de Pechito con un Fórmula 1 fue en el autódromo de Buenos Aires, sobre un Williams, aunque lo hizo a modo de exhibición antes de una carrera de TC 2000La llegada de José María López a la Fórmula 1 puede ser sorpresiva para quienes no estén al tanto del currículum (amplio, por cierto) del piloto. Kartings, monoplazas de mediana y alta potencia y autos con techo de los tradicionales y de los más modernos lo tuvieron siempre entre sus ineludibles referentes. Con todos supo ganar y mostrar su valía, la que no pasó inadvertida para los creadores del team USF1, que lo reclutaron para emprender juntos el duro proyecto que supone competir en la principal categoría del mundo.
Pechito López nació en Río Tercero, Córdoba, el 26 de abril de 1983, y comenzó su campaña deportiva en los kartings, sobre los que no tardó en convertirse en una figura relevante, hasta tal punto que a los 10 años ya ganó su primer campeonato en la provincia mediterránea, sobre circuitos de tierra. En 1994 empezó a tomar parte de las pruebas sobre asfalto y perfeccionó su conducción en un seminario internacional dictado en Brasil, por lo que no asombró que se acreditara numerosos títulos tanto a nivel nacional como en prejuniors y juniors. A los 15 años, trasladó su talento a Europa y se consolidó con victorias en distintas categorías de los certámenes del Viejo Mundo, como el Open Italiano, el Europeo y hasta la Copa Mundial de Motegi, invitado por la FIA por sus buenos antecedentes.
El salto a los coches lo dio en 2001, en el Europeo de la Fórmula Renault 2000, certamen que ganó en la temporada siguiente. En 2003, cambió de categoría y volvió a alzar otra copa: la de monarca europeo absoluto de la Fórmula Renault V6. Esas actuaciones le valieron ser tenido en cuenta para el programa de jóvenes pilotos Renault Driver Development, que llevaba adelante la casa francesa. Rápido y resolutivo, se ganó un lugar como piloto de pruebas de Fórmula 1 en la escudería del rombo, que en 2005 y en 2006 logró ganar el Mundial de la mano del español Fernando Alonso.
En la GP2 Series, en 2005, pese a un auto endeble del equipo DAMS que le ayudó a tener varios accidentes, se las ingenió para ganar una carrera (el GP de España) y llegar segundo en otras dos oportunidades.
Todo pareció derrumbarse cuando Renault le comunicó que ya no lo tendría en cuenta para seguir desarrollando sus coches en 2007. Sin dudarlo, Pechito emprendió el duro y frustrante camino del regreso, sin saber que su calidad, que quedaría en evidencia en los autódromos de su país, reimpulsaría su carrera. Empezó a tutearse con los coches con techo y a ganar carreras en Turismo Carretera, Top Race V6 y en Turismo Competición 2000. En esta última categoría, sobre un Honda Civic oficial, ganó las coronas de 2008 y de 2009, mientras que en la TRV6 también fue campeón el año pasado. Y si no logró el título en el TC, mucho se debió a su mala suerte en la competencia final, a la que llegó como líder y pisó una mancha de aceite mientras regulaba la marcha camino al éxito.
Lo demás es historia reciente, cuando se le abrió la posibilidad de volver a desandar el camino del Viejo Mundo y hacia allí enfiló sus aspiraciones, sabedor de las cualidades que lo acompañan desde que aceleró, lleno de ilusión, el primer karting en su Córdoba natal.