SAN JUAN (De un enviado especial).- En las últimas horas, un canal de televisión promocionaba el partido de la selección frente a Costa Rica con un tema de Pappo. "Estoy buscando, buscando un amor", se escuchaba de fondo, mientras se sucedían las imágenes de jugadores y de Diego Maradona. Pero aquí también estuvieron los dirigentes, encabezados por Julio Grondona, titular de la AFA, y por Carlos Bilardo, el secretario técnico de los seleccionados nacionales. Entonces, después de escucharlos, a ellos también les podría caber una letra de Pappo, en este caso con su grupo Riff: "No pasa nada en esta ciudad. Es tan difícil poder decir la verdad.".
Claro que la prosa suburbana del desaparecido músico continuaba diciendo "nadie responde, todos se esconden", aunque no es el caso. Lo llamativo de lo que le pasa a la selección es el contenido. Los protagonistas hablan, el problema es lo que dicen.
El equipo argentino se clasificó al Mundial con el último respiro. Maradona se exacerbó y lo suspendieron por dos meses en los que no pudo dirigir. Bilardo se peleó con Diego y su ayudante Alejandro Mancuso. Lionel Messi fue elegido el mejor futbolista del planeta y es una sombra en este equipo que pierde mucho más seguido de lo que gana. El entrenador convoca jugadores sin límite, disputa partidos de dudoso calibre y cada vez falta menos para la gran cita del fútbol.
A todo esto, Grondona expuso: "Yo la veo muy bien a la selección y todos los argentinos deben tener fe, porque así como entre más de 200 selecciones de todo el orbe pudimos estar entre las 32 clasificadas, así podemos dar el gran golpe en Sudáfrica".
Bilardo dijo: "La cosa está parecida al 86, hay que hacer algunos retoques mínimos. Al equipo lo veo bien y hoy lo importante es la lista. Esta clase de partidos [por el amistoso frente a Costa Rica] se hace porque siempre está la posibilidad de que aparezcan nombres nuevos, a pesar de haber un plantel armado".
Uno, Grondona, se hace un poco el distraído. El Doctor evoca la gesta que él encabezó en 1986, cuando nadie creía en el equipo que conducía, que tenía a Maradona como joya emblemática y que terminó con la conquista de la Copa del Mundo en México. Cabulero siempre, anota similitudes como si fueran columnas vertebrales de un proyecto que lamentablemente no se ve.
Grondona y Bilardo se unieron al gobernador sanjuanino, José Luis Gioja, quien les mostró las obras del Estadio Unico que se construye en las afueras de la capital provincial y se financia con dinero estatal. El máximo dirigente del fútbol argentino está tan ilusionado con la selección que hasta se permitió una curiosa promesa: "Si la Argentina sale campeón del mundo, el primer partido lo vamos a jugar acá", dijo, ya que está previsto que la obra esté finalizada en agosto próximo. Y agregó: "No es fácil salir campeón, pero si en otras dos ocasiones pudimos lograrlo, ¿por qué esta vez no?".
Para Bilardo, los candidatos son los de siempre: "Los que ganaron alguna vez la Copa del Mundo" y agregó a España (campeón europeo) y a Holanda. Por ende, la Argentina es candidato. Aunque más importante fue la referencia a su relación con Maradona y con Mancuso, tan convulsionada y a la que los dos últimos no se refirieron aquí. Con el director técnico, "la cosa está igual desde el 83", dijo; o sea, la relación va y viene, y puede tener chispazos como el abrazo tras la clasificación frente a Uruguay. Con el ayudante se reunió y pulieron la relación, "porque lo que se busca es lo mejor para la selección". Fue el estribillo más escuchado en esta ciudad.