Si bien aún falta mucho para el 9 de septiembre de 2011, cuando los All Blacks y Tonga inauguren el Mundial de Nueva Zelanda, el Seis Naciones que arrancará el sábado próximo puede empezar a definir tendencias con vistas a la cita máxima que tiene el rugby cada cuatro años. Por lo pronto, es otra oportunidad para que los argentinos tomen nota de la marcha de Inglaterra y Escocia, dos de los rivales en el Grupo B del Mundial.
El Seis Naciones, una especie de Eurocopa anual del rugby, quizá no supere en nivel de juego al Tres Naciones, la competencia que reúne a los colosos del Sur (All Blacks, Springboks y Wallabies), pero es, sin duda, el torneo de rugby por excelencia, gracias a su historia, rica y pintoresca como ninguna.
Estamos hablando de un torneo que arrancó en 1883, luego de que en 1871, Inglaterra y Escocia jugasen el primer test-match en la historia del rugby. Arrancó con esos dos países, más Gales e Irlanda, hasta que en 1910 se agregó Francia. Ya con el profesionalismo a pleno, el dinero propició que en 2000 se sumara Italia, que aún sigue luchando por el trofeo más humillante de todos los que hay en juego: la Cuchara de Madera, que se la lleva aquel que pierde todos los partidos.
Ocurre que dentro del 6N, hay otros laureles para los seleccionados. Los más requeridos son el Grand Slam (al que gana los cinco partidos) y la Triple Corona (el que vence a los otros tres de origen británico), pero también se disputa la centenaria Calcuta Cup (entre ingleses y escoceses), el Millennium Trophy (Inglaterra e Irlanda), el Eurostar (Francia e Inglaterra) y la Giuseppe Garibaldi (Italia y Francia).
En este recorrido, además, el 6 Naciones es capaz de mezclar la tradición con los avances que va registrando el rugby de manera veloz. El torneo sigue sin contar con puntos bonus, tal como sucede en todos los demás. O sea, se rige a la antigua: 2 puntos al ganador, 1 al empate y 0 al perdedor.
Al menos, ya no permite que dos o más seleccionados compartan el título, algo que sucedió por última vez en 1988, con Francia y Gales. Por eso, en caso de empate en puntos, empiezan a definir las diferencias en tantos y en tries. En 2006, por ejemplo, Francia se quedó con el título al desequilibrar a Irlanda por apenas un tanto de diferencia.
Pero así como el torneo mantiene ciertas costumbres hasta ahora inquebrantables, en esta edición ofrecerá un kick-off en lo que hace a la manera de seguir el deporte en los tiempos que se vienen. Por primera vez en Europa, una competencia de este calibre se transmitirá simultáneamente en salas con el dispositivo 3D.
El test del sábado entre Inglaterra y Gales, en Twickenham, se emitirá al mismo tiempo en 40 salas de cine británicas bajo el chiche del 3D, tan de furor en estos días con el apabullante éxito de la película Avatar. La experiencia -que el fútbol analiza experimentarla en el Mundial de Sudáfrica- se repetirá cuando los ingleses enfrenten a Irlanda.
Se calcula que las 40 salas estarán colmadas. La entrada costará 12.50 libras esterlinas (unos 75 pesos argentinos). Para un asiento en Twickenham hay que desembolsar como mínimo 45 libras, con el agregado que hace rato que en el templo del rugby impera el sold-out. En ese sentido, el 6 Naciones está haciendo punta de lanza tecnológica para lo que se vivirá en Nueva Zelanda 2011.
En ese atractivo recorrido por el ayer y el hoy, el torneo por excelencia del Hemisferio Norte ofrece una variada gama de perlitas: las interrupciones a raíz de las dos Guerras Mundiales; la expulsión a Francia en 1931 (volvió en 1947) por considerar que propiciaba el profesionalismo; la edición trunca de 1972 porque Escocia y Gales no quisieron viajar a Dublín para enfrentar a Irlanda, y el quintúple empate de 1973.
Con semejante historia encima, Irlanda comenzará a defender el sábado, en el Croke Park de Dublín, todos los honores conseguidos en 2009: título, Grand Slam y Triple Corona. Su rival será Italia, diezmado por la ausencia por lesión de su capitán, el italo-argentino Sergio Parisse.
El equipo liderado por el gran Brian O'Driscoll -señalado por varios medios británicos como el mejor jugador de la última década- es nuevamente el favorito, gracias a un equipo consolidado y equilibrado, que, por otra parte, fue el que mejor salió parado de los del Norte en los enfrentamientos con el Sur de noviembre pasado.
Gales, Inglaterra y Francia -que enfrenta el domingo, en Murrayfield, a Escocia- vienen detrás con distintos presentes. Los del Dragón, que lograron el Grand Slam en 2008, parecen ser los que mejor interpretan su idea de rugby dentro de la cancha, aunque todavía deben pruebas de carácter en situaciones límite.
Inglaterra y Francia -entre los tres más ganadores junto a Gales- son una incógnita, sobre todo porque transitan un período de transición en su juego luego de los cambios que produjeron tras el Mundial 2007. Los de la Rosa, que vienen de cumplir una pobre serie en noviembre, aún dependen de Jonny Wilkinson, mientras que les bleus son capaces un día de bajar a los Springboks y al otro ser goleados por los All Blacks.
Lo cierto es que estamos ante una nueva edición de un torneo fascinante, que aquí podremos seguirlo a través de la cadena ESPN. El 6 Naciones abre el telón, y el mundo del rugby centra ahí todas sus miradas.
Página oficial del 6 Naciones
Las mejores jugadas del año pasado