(Télam).- El mediocampista Matías Abelairas, que fue abucheado por la parcialidad riverplatense el último domingo, cuando fue reemplazado por Gustavo Bou, admitió hoy que se pone "mal" cuando llega a su casa, pero advirtió que cuenta con el apoyo del entrenador, Leonardo Astrada, y de sus compañeros.
"Estoy acostumbrado a la reprobación de la gente", reconoció Abelairas durante un contacto con la prensa, al tiempo que explicó que mientras está en el campo de juego no presta atención a los insultos, aunque cuando llega a su casa se pone "mal".
En ese sentido, agregó que "mientras tenga el apoyo del técnico y de mis compañeros voy a seguir saliendo a la cancha, no como otros que prefieren que los reemplacen en el entretiempo o cambian de club".