RIVER
El círculo se cierra sobre ortega
De la Redacción de LA NACION.- Como si nada hubiera ocurrido en los últimos días, Ariel Ortega se entrenó ayer, en doble turno, con el plantel de River. Sin embargo, la recaída que tuvo el jujeño en su adicción al alcohol determinó que los dirigentes y el cuerpo técnico sostuvieran reuniones para analizar cuál será el futuro del Burrito. Mientras el entrenador Leonardo Astrada solicitó la colaboración de la familia, el presidente Daniel Passarella se mantuvo en silencio. Lo que se descuenta es que el cerco empezó a cerrarse sobre el ídolo, y que los sueños de renovar el contrato que finaliza en junio empiezan a desvanecerse si no existe un verdadero cambio de actitud, un comportamiento maduro y, en especial, si no acepta ayuda.
"Va a seguir entrenándose, pero necesitamos que la familia colabore para que haga una rehabilitación", dijo Astrada, por radio La Red. Y agregó: "En la medida en que vea que hace las cosas bien, no tengo problemas en que pueda participar".
De las palabras del técnico se desprende que, por el momento, River continuará cobijando a Ortega, algo que sucede desde que el estratego regresó al club, en 2006. Desde entonces, el único que mostró firmeza y determinación para romper la relación fue Diego Simeone, quien excluyó al jugador del grupo.
Pero mientras Astrada y su cuerpo de colaboradores buscan los medios para que el jujeño se sienta cómodo, los dirigentes –el presidente Passarella y su vicepresidente 1°, Diego Turnes–, después de reunirse con el entrenador y el médico Luis Seveso, solicitaron un informe acerca de la situación futbolística de Ortega y del tratamiento contra su enfermedad.
El pensamiento del Káiser no es tan contemplativo como lo fue en su último ciclo como entrenador en Núñez, donde le ofreció un trato casi paternal, sin exponerlo. Por entonces, le sugirió acompañamiento terapéutico, pero los tratamientos siempre fueron ambulatorios y los resultados nunca fueron satisfactorios. Allegados al presidente sostienen que la carrera del ídolo entró en su etapa final y que el deber es ayudarlo para que el retiro sea placentero y no otro calvario para el atribulado Burrito.
BOCA
Alves: "No me va a temblar el pulso"
La fragilidad de la última línea boquense alarma al entrenador Abel Alves. No parece haber ningún sistema que solucione los problemas que el equipo acarrea desde hace mucho tiempo. Por eso, el ex conductor de la reserva xeneize tomó la decisión de meter mano en la formación y alterar, al menos la defensa, a partir del domingo próximo, en el partido frente a Atlético Tucumán, por la 4a jornada del Clausura, en la Bombonera.
Tras el entrenamiento de ayer por la tarde, en el predio de Casa Amarilla, Alves aseguró que no tendrá temor de quitarle la titularidad a hombres de peso.
"No me va a temblar el pulso para hacer cambios. Yo tengo que poner en la cancha a gente con mentalidad ganadora. Con los nombres ya no se gana. Siempre acostumbro a hablar con los jugadores de frente y eso es lo que haré", declaró, en Fox Sports, el Chueco Alves.
El DT no lo confirmó, pero se presume que Hugo Ibarra y Claudio Morel Rodríguez, de muy pobre rendimiento, dejarán el equipo. Como lateral derecho podría actuar el chileno Gary Medel (en ese caso, Cristian Chávez lo reemplazará en el medio campo), mientras que por la izquierda, las alternativas son Juan Angel Krupoviesa y Luciano Monzón.
Además, en lugar de Gabriel Paletta, expulsado ante Newell’s, se produciría la presentación del brasileño Luiz Alberto, de 32 años, que proviene de Fluminense. Luego de solucionar diversos asuntos personales en su país, el zaguero se entrenó ayer con sus nuevos compañeros. "Es un jugador con personalidad, muy buena altura, velocidad. Puede ser una buena alternativa", describió Alves.
El entrenador reconoció que ordenará distintos ejercicios durante la semana para tratar de que la última línea no le siga provocando dolores de cabeza a los xeneizes. En principio, el arquero Roberto Abbondanzieri continuará como titular. "Vamos a entrenarnos muchos, los voy a escuchar, quiero saber qué piensan –siguió–. Vamos a trabajar mucho. Pero quiero que estén convencidos de lo que están haciendo, porque Boca tiene que ganar, hay que poner bien en alto la camiseta. De esta forma no podemos seguir".
RACING
La peor noticia: Licht, un mes afuera
Cuando anteayer Lucas Licht abandonó el Cilindro de Avellaneda muy dolorido, luego de chocar accidentalmente con el delantero de Arsenal Franco Jara, se conocía que había sufrido un corte profundo en la rodilla derecha, pero no se sospechaba lo que finalmente padeció. El mediocampista de Racing fue operado por la lastimadura en la rodilla y permanecerá, al menos, un mes inactivo. Es, sin duda, un duro golpe para el entrenador Claudio Vivas, ya que Licht fue uno de los hombres que solicitó con fervor antes del comienzo del Clausura.
"Cuando pudimos ver bien la herida, nos dimos cuenta de que era bastante más profunda de lo que habíamos pensado en un primer momento en la cancha. Para colmo, estaba muy sucia, así que tuvimos que usar anestesia para operar", contó Walter Mira, el médico de Racing.
El ex jugador de Getafe, de España, era uno de los citados por el seleccionador argentino Diego Armando Maradona para el amistoso de mañana frente a Jamaica, en la ciudad de Mar del Plata.
Después de los estudios que Licht se realizó en el Sanatorio Itoiz, de Avellaneda, se vio obligado a pasar por el quirófano, donde se le hizo una limpieza de la herida y se le aplicó una doble sutura, tanto interna (un punto en la rótula), como externa (doce puntos sobre la piel).
El cuerpo médico de Racing convocó a un especialista en infecciones para evitar que la tierra y el pasto que se acumularon en la zona interna de la rodilla, por la profundidad del corte, le ocasionaran un problema secundario para el futuro.
"Hay que buscar opciones, porque no quiero caer en la situación de colocar un marcador central en la posición del lateral. No es lo que me convence", opinó Vivas, quien no tiene un reemplazante natural para el puesto, ya que Cristian Tavio se recupera de un golpe en la rodilla derecha y Adrián Lucero estaba actuando como mediocampista.
"Por los gestos y el aspecto del corte, imaginábamos que tenía el hueso afuera, porque se le veía todo", reconoció Lucas Castromán, respecto de los momentos de incertidumbre que se vivieron en el vestuario, una vez finalizado el partido.
SAN LORENZO
Asumen errores, buscan resultados
El arranque ilusionó, pero la alegría de la que gozó San Lorenzo fue efímera. Con los tropiezos asomaron las diferencias, aunque en el Bajo Flores no hay tiempo para las desavenencias. Es el momento de enderezar el rumbo, la sucesión de partidos ofrece rápido desquite, también escaso análisis. Empero, con rapidez, el grupo deberá recomponer su imagen para volver a ser protagonista, y para ello el Cholo Simeone deberá ser más certero con sus planteos tácticos, despojarse de sus sistemas revolucionarios que dejan traslucir movimientos descoordinados, que abrieron grietas.
La caída frente a Estudiantes crispó los ánimos en el Bajo Flores. La serie de errores compartidos incluyen al entrenador y a los jugadores. Todos se hicieron responsables de los errores: el DT, por ensayar un dibujo táctico novedoso (4-1-4-1), que sólo aportó confusión. El cambio del uruguayo Alfaro por el debutante Rusculleda, a los 36 minutos del primer tiempo, evidenció la urgencia y la necesidad de modificar la idea original. Los futbolistas, por enseñarse poco comprometidos, distraídos –a los dos minutos el Ciclón perdía 1-0–, y sin respuestas anímicas para rebelarse.
Todos se responsabilizaron, aunque también entregaron espacios que provocan interrogantes. Por el tenor de las palabras, no todos los futbolistas se involucran de la misma forma. "No hicimos nada de lo que planificó el entrenador. Entramos dormidos, dejamos que nos manejen la pelota, nos falto agresividad. Es algo que tenemos que corregir, ya lo hablamos un par de veces. Ahora viene Vélez, y si la idea es levantarnos lo antes posible tenemos que cambiar y ganar", comentó ayer Cristian Leiva. En el mismo sentido se había referido el Kily González, un referente del plantel, que empleó una frase del Cholo para mostrar la falta de compromiso: "La actitud no se negocia".
La reconstrucción futbolística y anímica de San Lorenzo ya empezó, y contra Vélez se observarán los primeros resultados. Es una carrera contra el tiempo, en la que están inmerso el cuerpo técnico y los jugadores.