La Copa América de yachting y los Juegos Olímpicos de invierno piden la ayuda de un cambio climático | EFE y APEn Valencia y Vancouver todo está preparado para recibir a dos grandes citas del deporte mundial. En tierras españolas, la Copa América de yachting se roba todas las miradas. En Canadá, en cambio, cuentan las horas que faltan para que mañana comiencen los Juegos Olímpicos de Invierno.
Sin embargo, el clima apareció como un factor inesperado para complicar la disputa de las dos competencias. En Valencia, la falta de condiciones propicias para la navegación hizo suspender ya dos veces la disputa de la primera regata entre el equipo suizo Alinghi (defensor del título) y el norteamericano BMW Oracle (retador). En Vancouver, en cambio, preocupa la poca cantidad de nieve caída en las últimas semanas, lo que podría afectar el rendimiento de los deportistas que participen de las pruebas sobre pistas al aire libre.
"Es por esto que no queríamos venir en febrero", dijo Ernesto Bertarelli, propietario de Alinghi, tras conocerse ayer la segunda suspensión de la regata inicial de la Copa América 2010, debido a la presencia de un fuerte oleaje. La primera postergación se había producido el lunes, por la falta de viento, y como el reglamento de la competición estipula un día de descanso obligatorio entre cada jornada de actividad, no se pudieron aprovechar las condiciones favorables del martes. Ahora no se podrá volver al agua hasta mañana, cuando se intentará largar la primera regata de una competición pautada "al mejor de tres".
La realización de la tradicional carrera en esta inusual época del año -nunca se había hecho durante el invierno septentrional- fue consecuencia del conflicto judicial que se originó ante la falta de acuerdo de los clubes participantes. Es por eso que no pudo aprovecharse el Garbí, el viento del sudeste que sopla generalmente entre abril y octubre en esa zona del Mediterráneo.
Pero en Vancouver el problema es otro. Las bajas temperaturas y tormentas de nieve que azotan a distintos lugares del hemisferio norte no se corresponden con la poca cantidad de nieve caída en Cypress Mountain, un lugar situado a 30 kilómetros de la sede de los Juegos, en el que se harán las competencias de estilo libre y slalom.
"Llegamos un año tarde; Vancouver 2009 habría sido mejor...", bromeó Caroline McQueen, del equipo de operaciones de la organización, en referencia a la escasez que se evidencia este año.
Para contrarrestar lo que podría derivar en bajas performances de los atletas, los organizadores han movilizado 170 camiones y docenas de helicópteros para llevar nieve desde la base de las pistas y desde un parque nacional que está a tres horas de distancia de Cypress Mountain, lo que los obligó a disponer del presupuesto de emergencia y a trabajar contra reloj.
Así en Vancouver como en Valencia, el deporte ansía vencer en la batalla contra el clima.