Hoy están distanciados. Ni se hablan. Duermen en camas separadas. Los Spurs están molestos porque Manu insiste en ponerse la celeste y blanca casi todos los años y no descansa lo necesario. Encima, vuelve maltrecho, lesionado y no puede dar lo máximo. Ginóbili entiende que son accidentes del juego y que la franquicia no puede impedirle disfrutar de esas "aventuras épicas" que comparte por el mundo con un grupo de amigos y le brindan enorme alegrías. Además, no lo están tratando igual que a Tim Duncan y a Tony Parker, a quienes les renovaron el contrato un año antes de que vencieran. La sensación es que no lo quieren igual, o lo están haciendo sufrir para que escarmiente y no se "escape" más a la selección.
Duncan cobrará esta temporada 22.183.000 dólares; Tony Parker, 12.600.000, y el recién llegado Richard Jefferson, 14.200.000. ¿Cuánto cobrará este año Manu? Bastante menos que aquellos: US$ 10.728.130.
San Antonio, que por primera vez en la historia superó el límite salarial y está pagando el impuesto de lujo a la NBA, con el único objetivo de conseguir otro título, puede pensar que si se divorcia de Manu, estabilizará sus finanzas. En el análisis inverso, cabe interpretar que, si el amor sigue, los Spurs no pueden ofrecerle menos que a Parker o Jefferson. Sería casi una falta de respeto. Pero también sería una fuerte apuesta, una gran inversión. Entonces, si lo dejan libre, queda la alternativa de que Manu no encuentre una mejor oferta y acepte un sueldo inferior, comparado con los otros dos integrantes del tridente histórico y exitoso de los Spurs. Un tridente parejo en el rendimiento deportivo, pero no en la simpatía de la gente, donde el bahiense saca ventajas elocuentes en la gran población hispana de San Antonio. Un tema que, tarde o temprano, la franquicia texana evaluará y pondrá en la balanza antes del 30 de junio, cuando se acabe toda relación en este matrimonio que ya lleva 9 años y tres títulos de la NBA.
Por este casi desprecio o especie de castigo (que, conociendo la psicología de Gregg Popovich, bien puede ser a propósito, para azuzarlo), el bahiense se mentalizó y dice estar abierto a la posibilidad del cambio. Esta situación puede ser traumática, por el arraigo de Manu a la ciudad y porque, en medio de todo, nacerán los mellizos.
Por eso, ya curado, físicamente apto, Manu está jugando casi con bronca, dando lo máximo, con extrema intensidad y volviendo a ser el de antes. Redondeando actuaciones como la de anteanoche, colosales. Para convencer a Pop, para quedarse. Y los Spurs disfrutan, saben que no lo pueden perder y deben hacer un gran sacrificio para mantenerlo, para seguir juntos.