"Esto es un quilombo. La situación se nos fue de las manos. Hay algunos que no están dispuestos a ayudar. Nosotros, como otras barras de primera, iremos al Mundial de todas maneras, con recursos propios y genuinos. Pero tenemos que revisar nuestra política. El proyecto, admito, se puede caer en cualquier momento." La sentencia, envuelta de autocrítica, le pertenece a un barrabrava con voz de mando en la cúpula de la agrupación Hinchadas Unidas Argentinas (HUA).
El proyecto de las barras de ir juntas al Mundial de Sudáfrica corre peligro después de los últimos episodios de violencia. Excluidas anteayer las hinchadas de Rosario Central y de Defensa y Justicia por no cumplir con el pacto pacifista, una posible ruptura dejaría sin viaje a las 32 barras bravas adherentes de los clubes que militan en el ascenso, ya que son las que cuentan con menos recursos económicos.
Si bien Marcelo Mallo es un influyente dirigente político del kirchnerismo, su poder de atraer dinero y favores se verá considerablemente afectado después del caos que se generó por las internas en algunas hinchadas que se anidaban bajo las siglas de la agrupación que él lidera. Mallo lo sabe, y su preocupación lo perseguía anoche como una sombra enemiga.
Si bien el proyecto de HUA tambalea en la incertidumbre, hay más de una barra brava que estaría analizando viajar por separado a Sudáfrica. Entre ellas figuran las de Independiente, Vélez, Chacarita y un grupo pequeño de hinchas de Huracán. ¿Podrán? "Trabajamos durante años para recaudar la plata y vamos a estar. Juntos o separados", afirma el líder de una de las barras, en una charla con La Nacion.
Ajena a HUA, también estará en el Mundial la barra brava de Boca, conocida como La 12. A este grupo se sumará Héctor "Vaca" Alarcón, uno de los cabecillas de la hinchada de Defensa y Justicia, quien estaría involucrado en el caso de Marcos Galarza, muerto a puñaladas el viernes en Florencio Varela por la interna de la barra.
Hace ocho días, los barrabravas de HUA simbolizaron estar unidos e intentaron dar a conocer un proyecto para acabar con la violencia. Unas 48 horas después, la barra de Independiente, cuyos referentes integran la cúpula de HUA, agredieron a piedrazos y botellazos a simpatizantes de River en la previa al clásico de la semana pasada. Los bríos de la delincuencia y el descontrol se adueñaron también de las barras de Central, Defensa y Justicia y de Estudiantes, tres hinchadas sumergidas en una interna sangrienta por el poder.
A fin de año, la agrupación HUA contaba con 64 barras adherentes. Hoy son 42. Mañana podría no estar ninguna.