No es habitual ver a un tipo acertar 20 de sus 25 lanzamientos. El que lo hace seguramente es porque jugó un partido grandioso. Nosotros no tuvimos nada que hacer ante eso", fue la resignada reflexión de Kiki Vandeweghe, el técnico de los Nets, que anteanoche, en la caída ante Houston, por 116 a 108, debió sufrir a un Luis Scola de manos no "calientes", sino incandescentes.
Porque aunque los 44 puntos convertidos resulten de por sí fantásticos y se transformen en una plusmarca de Scola en la NBA, mucho más importante es su porcentaje de aciertos. Es muy difícil que un jugador solo falle 5 tiros de 25. Esa cifra no hace más que confirmar el brillante momento del argentino, que con los 12 rebotes cosechados ante los Nets completó su quinto doble-doble consecutivo, otro récord personal. Luis promedia 26,2 tantos y 15,2 rebotes en los últimos 5 juegos. ¡Impresionante!
Y como de costumbre, cuando le toca saborear mucha miel, al pivote porteño lo ataca la parquedad, quizá porque nunca quiere conformarse con nada y busca siempre más. Todavía se recuerda cuando la selección argentina logró en Las Vegas 2007 la clasificación para los Juegos Olímpicos de Pekín y Luis fue elegido el MVP por delante de las estrellas NBA. Esa noche Scola no hizo una sola declaración, desapareció hasta el otro día. Eso sí, pagó varias limusinas y la cena en un restaurante para todo el plantel.
Anteanoche no pudo escaparse: la televisión lo sorprendió dentro mismo del parquet segundos después de concluido el partido. "Así tenemos que jugar. Tenemos que hacer el último esfuerzo. No podemos celebrar nada, tenemos que dar todo ahora, porque si perdemos un par de partidos más nos iremos de vacaciones en tres semanas", señaló Luis, aludiendo a las posiciones del Oeste, donde Houston está lejos del 8vo clasificado que por ahora ingresa en los playoffs.
Pero tuvo que hacer referencia a la espectacular eficacia: "Son de esas noches en las que te sale todo. A veces todo lo que intentás te sale. No tengo otra explicación; estoy tan sorprendido como ustedes". Por ese impecable desempeño, su entrenador, Rick Adelman, comentó: "No dejaba de acertar disparos. Por eso no pude reemplazarlo y jugó más de 40 minutos".
Pese a que New Jersey es el peor equipo de la NBA, todo fue parejo hasta el arranque del último cuarto, cuando una serie de 12 puntos de Scola terminó con la resistencia adversaria. La planilla, ya histórica de Luis, se completó con 4 de 6 libres, 12 rebotes, 3 asistencias, 2 robos y una tapa, en 41m. Su anterior mejor marca había sido de 30 puntos, frente a los Spurs, el 26 del mes pasado.
Jonathan Feigen, de Houston Chronicle , escribió ayer: "Cuando Scola anota así los argentinos se cuelgan medallas en el cuello, y aquí sólo sirvió para que los Rockets ganaran dos partidos seguidos después de 40 días...". Su compañero Shane Battier agregó: "Estuvo impresionante. Creo que los argentinos están construyendo estatuas mientras nosotros hablamos". Para valorar lo de Scola hay que decir que desde noviembre de 2007 un jugador de Houston no convertía 44 puntos (Tracy McGrady, 47) y desde el 19 de abril de 1990 un jugador no acertaba 20 dobles (Hakeem Olajuwon, 21).
Asesino serial. Los integrantes de la Generación Dorada son fanáticos de las redes sociales y viven comunicándose mediante chats, Facebook o Twitter. Ayer, por ese último medio, Manu Ginóbili le escribió a Luis Scola: "Sos el asesino serial de Palomar... Una bestia", a lo que el pivote respondió: "Ja,ja, probablemente estoy tan sorprendido como vos".