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Quedó un gran interrogante flotando en el ambiente, crispado por los nervios de los hinchas locales y por la impiadosa condición climática que azotó ayer a La Paternal, como a buena parte de todo Buenos Aires: ¿serán necesarios partidos de media hora para garantizar espectáculos emotivos y carentes de toda especulación? Al menos, la duda surgió -y con razón- luego del empate entre Argentinos Juniors y Newell´s Old Boys al cabo de los 25 minutos que le faltaban al cotejo interrumpido (por la lluvia) el 17 de febrero pasado...
La posibilidad de ganar y quedar a sólo 3 unidades del líder Independiente sedujo tanto a los dirigidos por Claudio Borghi, que salieron a avasallar a su oponente. A decir verdad, lo hicieron por actitud y compromiso. En un campo complicado de principio a fin para trasladar la pelota o intentar grandes cosas, el Bicho se dio el lujo de lograr un gran gol. Todo empezó con una jugada de Coria por la izquierda que derivó hacia Domínguez; éste habilitó de zurda a Sosa, quien luego de un amago que hizo desparramos en el área rosarina, clavó la pelota junto al segundo palo de Peratta. Entonces, todo fue entusiasmo y locura en los hinchas locales.
Argentinos se fue al "entretiempo" sabedor de que la punta del Clausura quedaba a un paso. Basualdo ingresó por Coria (uno de los más destacados en su equipo, como armador de las jugadas que llevaron mayor riesgo), pero la movida no salió bien. En su única llegada con real peligro, Newell´s facturó y cerró un negocio provechoso: fue a los seis minutos del segundo minitiempo, después de un fortísimo tiro libre de Estigarribia que el arquero chileno Peric no alcanzó a retener. El rebote, largo, fue bien capitalizado por el oportunismo de Achucarro, que con un zurdazo puso otra vez las cosas iguales. No era justo por el gasto que había realizado Argentinos, que volvió a irse a la carga, ya con el tiempo decididamente en contra. La situación más clara fue un cabezazo de Pavlovich, que Peratta resolvió con una excepcional tapada.
Ya sobre el final, los visitantes se quedaron con diez por una falta de Insaurralde, pero no hubo tiempo para cambiar las cosas. Argentinos y Newell´s, no obstante, continúan en posiciones expectantes como para seguir soñando.
Más allá de que el local mereció mejor suerte, algo quedó muy claro y es la impresión de que no siempre se necesitan partidos de una hora y media para que los espectadores puedan disfrutar de un buen puñado de emociones. Ayer, eso quedó confirmado con creces.