Pocas veces el grupo de argentinos que juega en la NBA disfrutó de un presente tan brillante, con elogios de compañeros, técnicos y analistas que resultan conmovedores. La primera intriga que surge, muy nacionalista por cierto, es: ¿podrán llegar en el mismo nivel al Mundial de Turquía, que comenzará el 28 de agosto? Imposible predecirlo, pero por qué no soñar... Si no cuesta nada y es saludable vivir con una gran ilusión.
Después de los 44 puntos convertidos por Luis Scola, el sábado pasado ante New Jersey, y sus seis doble-dobles consecutivos, el periodista Sekou Smith, del sitio de Internet NBA.com, afirmó: "Probablemente no sea una superestrella, pero si quieren buscar otro jugador que luche tan duro cerca de los aros les será muy difícil de encontrar, porque Scola luce una fortaleza y un empeño natural... No aparecerá en los highlights de cada jornada por una volcada o una tapa espectacular, pero leyendo sus estadísticas y viéndolo sacrificarse, sabrán que no hay otro que trabaje tan duro". Sus 25 puntos y 15 rebotes de promedio avalan que Luis vive su mejor momento en los tres años que suma en la NBA.
Carlos Delfino disfruta de la temporada más productiva de su carrera y se destaca como titular inamovible en Milwaukee. Para su coach Scott Skile, es el comodín que equilibra todo. "Defiende muy bien, es un gran tirador a distancia, suma muchos rebotes y hasta puede conducir el equipo", señaló. El escolta santafecino es uno de los jugadores más rendidores en la sorprendente gran campaña de los Bucks, que están sextos en el Este.
Los reconocimientos a Manu Ginóbili ya se escuchan como en las viejas buenas épocas. Anteanoche, tras la valiosa victoria en Miami, Gregg Popovich apuntó: "Es uno de los mejores competidores del mundo y cuando él juega como Manu Ginóbili hace mejores a sus compañeros y al equipo. Con Manu así somos un equipo significativamente más fuerte". Pero, quizás el halago más inesperado llegó de su compañero Richard Jefferson, que ahora pasó a ser suplente. "Le dije a Popovich que el tiempo que me toque jugar me gustaría hacerlo cuando Manu esté en la cancha", señaló.
Es cierto que Fabricio Oberto juega poco en Washington y que el Chapu Nocioni alterna buenas y malas en el mediocre Sacramento, pero ambos son garantía de alto rendimiento siempre que llegan a la selección.
Falta poco más de cinco meses para la cita en Turquía y ni siquiera hay seguridad de que Ginóbili concurra al Mundial, pero el sueño se agiganta. ¿Por qué no pensar que la Generación Dorada puede cumplir con su asignatura pendiente?