El inicio este último fin de semana del Campeonato Argentino puso de nuevo en escena, luego de varios días de silencio, el conflicto que alrededor del Plan de Alto Rendimiento (Pladar) mantienen la Unión Argentina de Rugby (UAR) y la Unión de Rugby de Buenos Aires (URBA). Adentro y afuera de la cancha.
Por un lado, Buenos Aires presentó un seleccionado sin los jugadores que integran el Pladar, fiel a la resolución que desde la URBA se dictó en mayo pasado, excluyendo a los mismos de sus clubes a partir del 1º de enero. No sucedió igual con otras Uniones, que sí los lanzaron a competir. Es más: Cuyo contó con Matías Cortese, quien volvió a la Argentina luego de ser desafectado por cuestiones disciplinarias del plantel de los Pampas XV que está disputando, en Sudáfrica, la Vodacom Cup.
Por el otro, la UAR tomó una medida política que debe analizarse más allá de la simple noticia. A un día del arranque del Argentino, decidió "desafectar" a los cinco jugadores de Buenos Aires del Pladar que no viajaron a Sudáfrica. En consecuencia, ahora Tomás Cubelli, Tomás Rosati (ambos de Belgrano Athletic), Martín Landajo (CASI), Ignacio Pasman (Champagnat) y Ramiro Pacheco (Atlético del Rosario) están en condiciones de actuar para sus clubes y, si los citan, para Las Aguilas.
El de Landajo es un caso testigo. Fue el más perjudicado por estos desencuentros dirigenciales entre la UAR y la URBA. No sólo no viajó a Sudáfrica con los Pampas XV, sino que se quedó afuera de la gira que el CASI efectuó por Australia. Sus primeros minutos en cancha después de la final del URBA Top 14 en octubre fueron recién el sábado, en la Intermedia de su club, en el amistoso contra Deportiva Francesa.
¿Serán citados ahora algunos de estos cinco jugadores para disputar el Argentino con la camiseta de Buenos Aires? Difícil responderlo hoy, ya que desde la URBA hay una postura de caminar con mucho cuidado en estos momentos en los cuales se está discutiendo nuevamente en el orden interno qué postura adoptar con respecto al Pladar. Tienen un argumento de peso: Las Aguilas se prepararon para este torneo con otros jugadores.
Pero hay otra pregunta para hacerse, en este caso desde la posición que avisó la UAR con estos cinco casos: ¿Habrá una resolución idéntica con los de Buenos Aires que están en Sudáfrica cuando regresen al país, si es que a esa altura la URBA no modificó su decisión? Al menos eso trascendió en los últimos días, aunque, se sabe, los múltiples corrillos que se generaron en todo este tiempo alrededor del Pladar nunca fueron concretados.
Lo cierto es que la actual conducción de la UAR, en la que Buenos Aires tiene escaso peso por cómo quedó en franca minoría en el Consejo, movió una pieza netamente política bajo un discurso uniforme y de buena prensa de "pensar primero en los jugadores". Con eso, volvió a poner la pelota del lado de la URBA.
¿Y qué viene haciendo la URBA al respecto? La comisión integrada por 14 representantes de distintos clubes sigue reuniéndose al menos una vez por semana para discutir y analizar qué postura se elevará a la próxima reunión de presidentes, que aún no tiene una fecha prevista. Ergo, tampoco hay una fecha para una asamblea extraordinaria, que es la única vía para modificar o ratificar lo resuelto en mayo.
Como se ve, en Buenos Aires se están tomando sus tiempos, que, evidentemente, no son los mismos que se desean desde la UAR. Por ahora, no hay coincidencia. Unos apoyan ratificar lo ya resuelto y otros postulan estirar la prórroga hasta el 2012, año en el que Los Pumas aspiran a jugar el IV Naciones.
Sí hay acuerdo absoluto en ir a fondo con el Pladar de los Juveniles. En bajar a un entrenamiento semanal los correspondientes a los Menores de 18 y 19 años, y en establecer un lapso previo de preparación a los Mundiales en los M20. Y también en coordinar otros lugares para las prácticas, sobre todo para los de los clubes del Sur y de La Plata, que se tienen que movilizar hasta el anexo del SIC, donde funciona el Centro de Alto Rendimiento de Buenos Aires.
¿Habrá una resolución antes del 1º de mayo, día en que arrancan los torneos de la URBA? Cada vez queda menos tiempo y ni siquiera es posible adivinar qué se puede votar.
Por eso, el rugby argentino continúa partido en dos. Con un escenario menos crispante que el vivido en los tórridos días de verano, cuando las acusaciones volaron de lado a lado, pero con un futuro todavía incierto.