El golf se entrega a su vorágine competitiva en cualquier lugar, a toda hora. Desde los circuitos profesionales en Estados Unidos, América Latina, Europa y Asia hasta los de aficionados, la lucha por bajarle golpes a la cancha es la obsesión. Sin embargo, este deporte también puede reconvertirse en un vehículo integrador, en una fuente de desarrollo intelectual y espiritual. Sin urgencias, sin factores de presión. Integrar para fomentar una sociedad más justa: ése es el objetivo que persigue desde hace once años Heme Aquí, la primera escuela de esta disciplina para personas con necesidades especiales.
A fines de los años 90 se los podía ver a Nora Lelczuk y Luis Goldfinger, creadores de esta escuela, guiando a una docena de jóvenes con diversas patologías en los principales torneos de Buenos Aires. Parecían de visita, tanteando la situación como espectadores en el Abierto de la República y en el Campeonato de Profesionales. Los alumnos miraban con sus caras curiosas desde los tees de salida, en los alrededores del Club House o a metros del putting green. Estaban encontrando su lugar en el mundo, sumergidos de a poco en este proceso de pertenencia.
Hoy, la iniciativa coordina el funcionamiento de once escuelas en todo el país, más una en Colonia (Uruguay) y otra en Santiago (Chile). Heme Aquí nació el 19 de junio de 1999 como una organización sin fines de lucro, y se asentó en el Campo de Golf del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Todos los sábados, de 12 a 14, a los jóvenes se los observa entusiasmados con el aprendizaje de distintas técnicas. No se trata sólo de consejos golfísticos, sino de conformar en una persona una unidad bio-psico-espiritual. En el aspecto físico hacen gimnasia y desarrollan la concentración, coordinación, la postura, el esquema interno. En lo psíquico trabajan en la autoestima, con la retroalimentación familiar, la superación de barreras físicas y la fortificación del Yo. Y en lo espiritual, buscan estrechar los lazos de amistad y compañerismo. Además, apuntan al cuidado del medio ambiente y a lograr una conducta ética. Incluso, la pedagogía incluye canciones escritas especialmente para jugar al golf con sus respectivas coreografías. La idea es fijar los elementos que utiliza un jugador en la cancha y aprender las reglas de este deporte.
"Hay que prestarles atención a estos chicos, no hay que darles la espalda", advierte Roberto De Vicenzo, el padrino honorario y mentor de Heme Aquí, que a los 87 años luce siempre bien predispuesto a recibir los genuinos abrazos de los alumnos, y continua: "Es sorprendente el progreso de estos chicos en el golf, que aprenden a ejecutar swings espontáneos escuchando temas musicales y cantando. Me parece un método de enseñanza muy inteligente, que da como resultado tiros muy precisos".
La licenciada Lelczuk explica: "El golf funciona como un abridor de mentes, porque a partir de su modalidad pueden jugar juntas dos personas con distintas habilidades sin que una le haga el favor a la otra. Es decir, pueden jugar una persona con necesidades especiales y otra común; esta última puede entender que está frente a un discapacitado y termina la vuelta descubriendo a la persona detrás del discapacitado".
La escuela, de enseñanza gratuita, alcanzó excelentes resultados en los jóvenes. Muestra de esto es el reciente caso de Sebastián, uno de los alumnos, que ingresó a la organización hace sólo seis meses y experimentó grandes cambios. Cuando empezó, Sebastián era una persona indisciplinada: gritaba, interrumpía las clases, no respetaba las normas y no tenía amigos. Hoy, con alegría y mucho trabajo, atiende las reglas, sabe cómo comportarse y forma parte de este grupo de pertenencia. También sorprendió en la práctica del putting green, donde metió la pelotita de un solo golpe.
En esta entidad, los jóvenes se descubren como personas libres y responsables, se les eleva la autoestima, aumentan la capacidad viso-motora espacial, mejoran la atención y coordinación, se revalorizan en la familia y forman parte de un nuevo grupo, con una identificación positiva. Muestran, ante todo, una actitud de superación frente a la vida.
Para contactarse: www.hemeaqui.org.ar Teléfonos: 4784-2637 // 15-4436-6551 // e-mail: hemeaqui@hemeaqui.org
2 de septiembre, Bobby Jones
9 de septiembre, John Daly
16 de septiembre, Fuzzy Zoeller
23 de septiembre, Notah Begay III
30 de septiembre, Lorena Ochoa
7 de octubre, Severiano Ballesteros
14 de octubre, Payne Stewart
20 de octubre, Ryo Ishikawa
28 de octubre, Babe Zaharias
4 de noviembre, Camilo Villegas
11 de noviembre, Old Tom Morris
17 de noviembre, Ken Green
25 de noviembre, Ian Poulter
2 de diciembre, Lee Trevino
9 de diciembre, Annika Sorenstam
16 de diciembre, Rory McIlroy
23 de diciembre, Miguel Angel Jiménez
3 de febrero, Byron Nelson
10 de febrero, Tommy Bolt
17 de febrero, Joe Ogilvie
24 de febrero, Sir Nick Faldo
03 de marzo, el par 3 del 16 en el TPC de Scottsdale
10 de marzo, Arnold Palmer
17 de marzo, Ernie Els
24 de marzo, Manuel de lo Santos
31 de marzo, Fabián Gómez
14 de abril, Mateo Manassero
21 de abril, Sergio García
28 de abril, Michelle Wie
5 de mayo, Alvaro Quirós
12 de mayo, El hoyo 17 de Sawgrass, la isla de la perdición
19 de mayo, Vijay Singh
26 de mayo, Walter Hagen
2 de junio, El golf como vehículo integrador